viernes, 21 de diciembre de 2012

Casualmente, regresa Marcos

El 1 de enero de 1994 nos despertamos al año nuevo con un mensaje como éste:

Al pueblo de México:
A los pueblos y gobiernos del mundo:
A la prensa nacional e internacional:
Hermanos:
El Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional se dirige con respeto y honor a todos ustedes para darles a conocer su valoración y réplica a las propuestas de acuerdo de paz presentadas por el supremo gobierno en la mesa del diálogo de las Jornadas para la Paz y la Reconciliación en Chiapas.
Y de allí p'al real, la presencia de un personaje embozado, que se hacía llamar Subcomandante Marcos se volvió común.
Sus palabras eran seguidas por una parte importante de la prensa; el diario La Jornada le abrió espacios y lo trataba como un héroe nacional.
En noticieros de televisión, ni siquiera le dejaban abierto el micrófono.
Marcos y sus consignas fueron el pretexto para poner lejos a un dolido Manuel Camacho Solís, que vio cómo se le escapaba entre los dedos la presidencia de la República. 
Marcos y sus consignas aderezaron por años las pláticas de los destacados intelectuales y políticos de izquierda.
Marcos y sus consignas incluso escribieron un libro a la distancia pero al alimón con Paco Taibo 2. Novela a 20 dedos, anunciaban en 2004.
Marcos y sus consignas se convirtieron, según Jorge Carpizo Macgregor, en Sebastián Guillén Vicente.
Marcos arrancó de Chiapas con su caravana del silencio en tiempos de Vicente Fox y después se calló... silencio absoluto...
Durante años poco o nada se supo de él... hasta que apareció.
***

Me contaron un cuento: la rebelión chiapaneca la patrocinó el gobierno federal.
Un hombre cualquiera, empleado federal, recibió una llamada y tuvo que correr al banco, cargar maletas con dinero en efectivo, viajar a Chiapas y entregar el dinero que pagaría a los "rebeldes".
Ya después verían cómo seguir financiando el "movimiento". 
A Marcos, pues, dicen las teorías de la conspiración, lo financiaba el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
***

Y Marcos apareció el mero día del fin del mundo. Para el fin del Baktún 13, un grupo de embozados salió a marchar por diferentes municipios de Chiapas... y muchas horas después apareció un comunicado presuntamente firmado por el Subcomandante Marcos.
Y sí, también reaparecieron los conspiracionistas: qué casualidad que justo ahora, cuando regresó el PRI, con Peña Nieto a la cabeza, reaparece Marcos...
Yo no sé si es cierto que al Marcos le paga el PRI; no sé si se llama Sebastián Guillén Vicente, aunque sí sé que una mujer que juega de hermana de Guillén Vicente está en la Cámara de Diputados en esta legislatura.
Sí, también me parece raro... pero no sé por qué ni se me ocurre qué puede pretender quien pone a Marcos en el proscenio...
Lo que sí espero es que estemos pendientes y tomemos las cosas con calma antes de creer a pie juntillas cualquier cosa... ¿Qué tal que lo vamos cuestionando todo?

Un rayo sí cae dos veces en el mismo lugar

Se acabó el mundo apocalíptico que nos habían pintado.
Se acabó el fin del mundo, pero no se acabó el mundo.
Se acabó el Baktún 13... o lo que nos habían dicho que era el Baktún 13, porque yo, la verdad no hablo ni escribo maya... y menos lo leo.
A lo mejor por eso sí me creí lo que dijeron de que se iba a acabar el mundo. Digo, si estaba en una estela y los antropólogos –que sí leen glifos mayas, cuando están grifos, supongo– dijeron, pues quién soy yo para dudar de ellos.
Así que mientras esperaba, sentadita, me puse a pensar en lo desmadrosos que son los mayas. Digo, la verdad es que no se caracterizan por ser estables ni por vivir en un terreno seguro.
Si no me creen, nomás hay que recordar que justo en la península de Yucatán cayó el meteorito que acabó con los dinosaurios...
Y aluego, bastantes años después, en esas mismas zonas, nadie sabe, nadie supo qué le pasó a los mayas, porque en un redepente se desaparecieron y sigue siendo un misterio qué pasó con ellos. Teorías van, teorías vienen y nada.
Con esto, queda demostrado que un rayo sí cae dos veces en un mismo sitio... pero también queda demostrado que no cae tres veces en el mismo sitio...
El mundo no se acabó, pero sí se acabará.
Lo aprendí en mi primer alarma de apocalipsis.
Debo haber tenido 10 años cuando vi por primera vez que el mundo se acabaría. Un programa cultural en canal 11 hablaba de que el sol era una estrella normal y que en algún momento se extinguiría su luz... también ponía en claro que su extinción acabaría para siempre con la vida en la tierra.
La explicación era tan detallada que mi susto fue mayúsculo.
Para variar, mi papá estaba allí y me abrazó, me tranquilizó y me dijo: sí, el mundo se va a acabar, pero no lo vas a ver tú, ni tus hijos, ni los hijos de tus hijos, no te preocupes...
Pero nunca se me olvidó y todavía me da miedo, en serio, ver programas del universo y me pone a pensar qué frágil es la vida y en qué delicado equilibrio nos movemos...
Porque sí, el mundo se va a acabar, eventualmente, algún día... no porque lo digan los mayas o Nostradamus, sino porque va a suceder en muchos años...
Después de todo, si se acabaron los dinosaurios, que eran tan grandotes, qué nos espera a nosotros, que con una gripa nos queremos quedar en casa y con una cruda queremos que nos lleven a terapia intensiva.

martes, 27 de noviembre de 2012

Con ánimo de provocar


Vamos a ver, con ánimo de provocar, ¿quién se beneficia con el descontento que está provocando el cerco de San Lázaro y el cierre de tantas estaciones del Metro?
Consideremos:
a) La Policía Federal está al mando del Gobierno Federal
b) El gobierno federal todavía no está en manos del PRI
c) la PF es la encargada de estos cierres (de operarlos y de solicitarlos)
d) laPF está a cargo de la SSP federal
e) la SSP federal está a cargo -todavía- de un funcionario enojado porque no va a conservar su poder y que ha estado siendo señalado con insistencia en tiempos recientes, sobre todo, por su falta de transparencia y la corrupción en el desempeño de sus funciones.
Quizá es un pasaje lleno de curvas y tortuosidades, pero, ¿a quién le conviene dejar el ánimo calientito para el gobierno entrante o por lo menos sentir un poco de placer de emproblemar al que le quita la chamba?
¿No les parece que irse por la descalificación de EPN es irse por la fácil?

domingo, 18 de noviembre de 2012

el hoyo y las hormigas

Caminado por la Del Valle, al bajar de una banqueta, mi pie izquierdo hizo un movimiento contra natura: Un hoyo disfrazado por la pintura amarilla del paso de cebra me provocó una torcedura justo al bajar la acera.
Lo único que me impidió llegar a saludar a las hormigas fue el brazo atento y veloz de mi marido que se cubrió de gloria y me detuvo a tiempo; me apoyó y me llevó hasta el otro lado del arroyo vehicular, donde elegí recargarme en un poste, respirar, reponerme y evitar que se me salieran las lágrimas.
Toda la tarde estuve sintiendo dolor y pensando en las trampas para peatones que hay en la ciudad.
Árboles y tocones que levantan el pavimento; excavaciones para el gas, excavaciones para poner zapatas para postes nuevos, agujeros en los pasos peatonales, agujeros hechos por la compañía de luz, agujeros de la compañía de teléfonos, agujeros de las obras del Gobierno del Distrito Federal...

***

Panchavín solía salir a correr todas las mañanas; antes de que el sol iluminara la ciudad, salía a la calle con su perro y recorría San Pedro de los Pinos.
Construían el Distribuidor Vial San Antonio y en un agujero de la obra fue a dar con toda su humanidad. En sus palabras, sintió que perdió el piso, cayó, golpeó con su hombro en una orilla del agujero y cayó cuan largo era en algo que parecía una tumba, porque cupo, eso contaba, acostado boca arriba.
Cuando reaccionó Kadaffi, su perro, lo miraba con ojos de susto desde arriba y él no podía salir de allí. Intentó mover el brazo derecho y apoyarse en él para incorporarse y no pudo... un dolor fortísimo le hizo darse cuenta de que algo no andaba bien...
Luchó con su brazo izquierdo -y era diestro- para salir del agujero que sólo dejaba fuera su cabeza y como pudo regresó a la casa.
De ahí, al médico: fractura de húmero: un mes sin mover el brazo y seis meses de terapia física... más el dolor y la angustia...

***

Circulábamos una vez en Bucareli cuando un auto que corría adelante de nosotros nos avisó de la presencia de un bache que era el papá de los bachecitos... Mientras nos cambiábamos de carril, el auto tuvo que orillarse porque se rompió su suspensión del tremendo golpe que se llevó.
El conductor se bajó mentando madres y hablando por teléfono.
Afortunadamente, pensé, el gobierno capitalino sabe la condición de la superficie de rodamiento y tiene un programa para pagarle a los conductores que averían sus autos en los baches... la cantidad de requisitos es lo de menos, hombre, el caso es que años después del daño, sabes que van a pagarte a precio anterior lo que haya pasado con tu carro...

***

Todo eso pensaba cuando se me ocurrió preguntarme si a los peatones que nos lastimamos en algún bache nos pagarán por el daño...
¿cuál es la ventanilla, digo yo, a la que hay que acudir para cobrar por la angustia, por el dolor, por el médico, por las radiografías, por el susto?
Si tal ventanilla existe, ¿también tendré que sacarle fotos al bache abusivo y fotos al pie en el sitio de la torcedura?
Si tal ventanilla no existe, ¿no que el gobierno capitalino está preocupado por hacer de la ciudad un sitio amable con los peatones?
Ahora que, pensándolo bien, para que te paguen el daño del auto, tienes que comprobar que no hay multas en tu contra, que no debes tenencias y que tienes todo en orden...
Mejor que no me paguen por el daño en el pie, no sea que me vayan a querer cobrar un impuesto por caminar y otro por cruzar en pasos de cebra seguros... Y lo malo no es eso, sino que vayan a echar a andar un programa de verificación peatonal para hacer válido mi derecho de tener una ciudad segura para todos...

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Abrazo fantasma

Caí como la plaga, cuando nadie me esperaba.
Mi mama se enteró a la antigüita que estaba embarazada y planearon casarse. Mi papá le pidió que no se preocupara; "podemos decir que es sietemesina", la tranquilizó, sólo que no contaba con la que sería una peculiaridad de mi carácter, llevar siempre la contra, así que nací sietemesina de verdad, "y entonces ni modo que dijéramos que eras quintumesina", me explicaba a mí.
Para colmo, Panchavín quería niño... huelga decir que no se le cumplió...
Un amigo lo consolaba: "hombre, Salvador, mejor, los niños se la pasan en la calle y son respondones; las niñas son más dulces, son maleables y no vas a tener problemas con ella"... bueno, eso tampoco se le cumplió.
Así, contra todo presagio, seguí el camino y me volví exactamente como lo pintaba el panorama inicial con un agregado: un genio que junté de bien hartas y variadas inseguridades... gritona, berrinchudita, caprichosona...
En este paisaje, para colmo, mi cumpleaños cae exactamente el día que la UNAM tenía que terminar sus proyecciones de presupuesto para el año siguiente, y mis papás, ambos, trabajaban en la UNAM, es decir, nunca había tiempo.
Por la mañana me cantaban las mañanitas y me llevaban a la escuela; por la tarde, comíamos atropelladamente lo que se podía y todo mundo regresaba a sus actividades.
Eso cuando estábamos en calma, que eran las menos de las veces, porque regularmente mi papá y yo nos peleábamos para estas fechas y nos seguíamos hasta los últimos de diciembre, más allá de su cumpleaños.
Después me fui y, si bien me iba, me tocaba una llamada y una rápida reunión, porque Panchavín siempre tenía cosas que hacer o yo estaba trabajando...
Así se llegó el año 2009. En mucho tiempo sería la primera vez que mi cumpleaños caía en domingo y que estábamos de buenas y que no teníamos nada que hacer.
Hicimos planes, quedamos en comer; un domingo antes Panchavín diseñó el menú, lo puso a mi consideración y el viernes inmediato anterior -13 de noviembre- me llamó para cancelar: "voy a llevar a Santiago a Texcoco y sólo ese día se puede; pero qué te parece si nos vemos en el desayuno del sábado".
Se me hizo un nudo en la garganta de rabia y aun así le dije que sí...
El sábado 14 le llamé y le cancelé cuando él ya estaba en el restaurante: "No voy a ir", le dije por teléfono, y colgué sin darle tiempo de nada más.
El domingo me escribió temprano: "Aunque no lo creas, eres la persona más importante para mí. Te quiero mucho. Feliz cumpleaños".
Hechos son amores, no palabras, le respondí y no volví a hablar con él hasta el día de su cumpleaños, un mes después.
Al año siguiente, en mayo, murió mi papá. Estuve todo el tiempo y no perdí oportunidad de abrazarlo, de besarlo, de decirle "te quiero, papi".
Nada es suficiente, todavía me escuece el abrazo fantasma.Sigo extrañando ese último abrazo de cumpleaños, sigo preguntándome si el 15 de noviembre sería menos doloroso con el recuerdo de esa caricia y más que nunca estoy convencida de que nunca, pase lo que pase, vale la pena dejar de abrazar, de querer, de acariciar por ningún motivo.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Del crucero dinámico al paso de cortesía

Hoy vi el anuncio de un novedosísimo dispositivo de la Secretaría de la Seguridad Pública del DF para agilizar el flujo vial y evitar atorones por horas.
Se llama Crucero dinámico y para hacerlo funcionar algunos oficiales de tránsito se encargan de que los conductores se paren antes de los pasos peatonales y no obstruyan las bocacalles.
Por alguna razón misteriosa me acordé de los Cruceros de Cortesía, dispositivos de alta tecnología que fueron implementados para evitar los atorones y agilizar el flujo vial. En estos, además de los oficiales de tránsito, había unos círculos rojos surcados por diagonales blancas que costaron hartos bilimbiques en materia prima y mano de obra.
Al final de cuentas, ambos esfuerzos están dirigidos a un fin común: que los conductores respeten el paso peatonal y el cruce de los autos que circulan por otras calles... que los conductores tengan la mínima educación cívica, que respeten, en resumen, el reglamento de tránsito.
En efecto, el artículo 4 del Reglamento Metropolitano de Tránsito establece las sanciones por no respetar el paso peatonal: una multa de 650 pesos que, si se paga en los primeros días, se reduce a 350 pesos. Por no respetar la luz roja o por obstruir el bocacalle, el artículo 66 establece una sanción pecuniaria de 5 días de salario mínimo.
Entonces, si ya están en el reglamento y sabemos que nos puede costar, ¿por qué no respetamos las reglas? Parece que somos ciudadanos en plena adolescencia, necesitados de pilmama que se cerciore de que hacemos las cosas y de que no atentamos contra nosotros mismos.
Porque sí, al pararnos donde no debemos no sólo faltamos al reglamento de tránsito, ponemos en riesgo nuestra integridad física: ¿qué tal que un huey viene hecho la duro y se nos estampa de ladito?, ¿qué tal que el huey al que le estorbamos en realidad es un guarro que sale más cabrón que bonito y nos sorraja un disparo? ¿Y qué tal que le estorbamos a una persona con discapacidad que sufre un accidente gracias a nuestra falta de educación?, ¿y si se muere alguien que debía llegar al hospital sólo porque no se nos dio la gana quitarnos?
Medio metro es medio metro, dicen los gañanes que no respetan las distancias; en materia de respeto a la vida no vale ni un segundo... en materia de respeto a las señales de tránsito no vale ni un pestañeo...
Porque sentimos que somos de avanzada si no respetamos las reglas, porque creemos que sabemos más que los que las hicieron y sentimos que quienes las respetan son unos perdedores conformistas; pero si alguien nos aplica a nosotros la de romper las reglas nos sentimos ofendidos y clamamos a los cielos que un rayo parta al perdulario que nos ha faltado al respeto, casi como si mancillara nuestra honra.
Porque si nos salimos con la nuestra, nos sentimos bien chingones: "A huevo", decimos, "la pinche tira me la pela"... Pero parecemos niños pequeños cuando algo nos pasa y hasta nos sale la fe más profunda: "Diosito, sácame de esta y te juro que no lo vuelvo a hacer".

viernes, 19 de octubre de 2012

Primera, segunda, tercera...

No voy a negarlo, ver a Alonso Lujambio en su primera aparición en la cámara de Senadores me conmovió profundamente.
Su imagen, sentado en una silla de ruedas, con un parche en el ojo, sin pelo... no pude evitar recordar el impacto que me causó cuando lo conocí en MVS, cuántas veces me lo topé en los pasillos de Televisa y cómo babeaba viéndolo pasar a mi lado. Debo decir que siempre me dirigía un educado saludo, pero dudo mucho que me haya visto siquiera.
No importa, sin embargo, cuánto me haya movido, porque de verdad me indignó cómo nos contagiamos del síndrome Cleto El Fufuy y, tan luego murió, se volvió casi-prócer.
Sin restarle méritos a su carrera, pero sin inflarla, ¿me pueden explicar a cuenta de qué recibió tratamiento especial para su cáncer?
¿Cuántos mexicanos igual de valiosos deben acudir a malatenderse en el IMSS o en el ISSSTE, si bien les va, con médicos y enfermeras deshumanizados que sólo están pensando cómo defender sus "conquistas sindicales"?
No entiendo a cuenta de qué lo llevaron al hospital en el avión de Presidencia y menos me explico por qué no mejor se usan esos recursos para ayudar a más gente y no sólo para unos privilegiados.
¿Me explican, por favor, a cuento de qué se fue a curar a Estados Unidos y a cuenta de qué su familia recibió una millonaria suma sólo porque el señor de presentó dos veces, si acaso, en la Cámara de Senadores, cuando hay gente que, con toda una vida de trabajo, no recibe ni chicles al retirarse?

***
En febrero de 2007, Panchavín empezó a sentirse mal; para los últimos días de ese mes, había bajado tanto de peso que espantaba. Porque pudo, pagó los primeros estudios en un hospital privado en Cuernavaca. Allí detectaron el tumor y eso nos permitió tomar decisiones y venir al Ángeles del Pedregal a recibir parte del tratamiento.
Después conocimos al doctor Munguía y allí siguió el tratamiento.
Panchavín tenía seguro de gastos médicos mayores y seguro social, aun así hubo que pagar mucho dinero de medicinas y atención...
Al final, Panchavín prefirió el IMSS, donde la atención era verdaderamente burocrática y cada cita significaba horas de espera y pláticas de los doctores como si el paciente no existiera, como si fuera un objeto al que no hay que tenerle consideraciones.
Entre todas las donaciones de sangre requeridas, Luis estuvo allí siempre.
Fue el primero en donar en el hospital Ángeles, fue el último en donar en el IMSS.

***
Luis empezó a sentirse mal de lo que parecía una indigestión marca diablo... que nunca mejoró.
Al más puro estilo de un excelente  trabajador independiente, Luis cobraba por palabra hablada, por doblaje... casi casi que por horas... y además tenía que pagar impuestos.
No le gustaba la alopatía, así que al principio optó por acudir a médicos tradicionales que le decían que "tenía frío el baso", cualquier cosa que quiera decir, y con unos mejunjes extraños "se lo calentaban". Recuperaba la salud unos días, o eso parecía, y luego volvía a sentirse enfermo.
Incluso se volvió blanco de bromas porque ni caldito de pollo podía comer, y cuando hasta el pollo te hace daño, decíamos...
La broma se perdió cuando cambió de color y se puso verde. Su familia entonces se preocupó, nosotros también, porque había perdido mucho peso y comenzaba a parecerse peligrosamente a mi papá, pero no tenía seguro médico, no tenía seguridad social y no tenía dinero porque no podía trabajar.
Afortunadamente sus buenos amigos hicieron una ronchita y no sé cómo terminó en el seguro social, donde lo trataron como si fuera ciudadano de tercera y no le hicieron nada, porque no tenían el reactivo, porque la máquina no servía, porque no habían llegado las refacciones para lo que fuera...
Sólo cuando se murió los médicos dieron un diagnóstico, antes, se dedicaron a confundir expedientes, a decirle que era una bacteria, que era del hígado, que era cualquier cosa menos el cáncer en el duodeno que terminó por reventarlo y desangrarlo en medio de un dolor tremendo...

***
Han pasado más de dos años de la muerte de mi papá y aún lo extraño...
Han pasado 5 meses y medio de la muerte de Luis y a veces sueño con él, sueño que está vivo y que platicamos de cómo se siente...
Ambos, Luis y Panchavín, son hombres que quise mucho; ambos fueron hombres honestos con defectos como cualquiera otro y ambos enfrentaron dos problemas: su propia desidia y el aparato burocrático del sistema de salud, que no toma en cuenta que todos pagamos para que ellos cobren un sueldo... Ambos, para mí, en mi corazón, son seres humanos de primera...
Lujambio perdió todo mi respeto como ser humano por aceptar un trato diferente, por no tomar el mismo camino que la mayoría de los mexicanos que debemos ir a la seguridad social del Estado, si bien nos va, si tenemos prestaciones y si podemos pagar medicinas...
Todo esto sólo me recuerda lo que ya sabía: las leyes afirman que tenemos derecho a la salud y pagamos por ello, pero si quieres tener atención real, debes pagar extra...
La ley dice que tenemos derecho a la educación, pero de baja calidad, porque si quieres un poco más, debes pagar extra...
La ley dice que tenemos derecho a la vivienda, pero sólo si pagamos extra...
Pagamos tenencia o derecho vehicular, pero si queremos circular por algunas vías, tendremos que pagar extra, porque lo que dice la ley no aplica en la vida real...
Porque este país se ha dedicado a dejar claro que hay ciudadanos de primera, de segunda y de tercera... Y vamos viendo quién da más...

miércoles, 17 de octubre de 2012

Voces y rostros

Segura estoy que recuerdan líneas, si no parlamentos enteros de algunas series o caricaturas de su niñez. Hay personajes que nos marcan, frases que se vuelven casi una rúbrica en nuestra vida y que repetimos sin cesar y casi sin darnos cuenta de que la voz que escuchamos en nuestro personaje favorito no es, ni de cerca, la original.
Por ejemplo, en Estados Unidos, Piolín tiene frenillo y Silvestre habla con la voz normal, acá no entenderíamos a Silvestre sin salpicar saliva; en Don Gato y su Pandilla, el doblaje fue tan significativo que la serie tuvo éxito acá y se repitieron los únicos 13 capítulos existentes hasta el cansancio, mientras en Estados Unidos no pasó nada con esos adorables gatos, pero nadie podría imaginar que la chillona voz que Jorge Arvizu le dio a Benito B.Bodoque, en inglés es una voz engolada, grave, como de galán conquistador. El tono yucateco de Cucho en inglés no existe y el chocolomo no se menciona ni una sola vez. 
Otro excelente actor de la escena que le ha prestado su voz a personajes inolvidables es Sergio de Bustamente, quien se subió en el tren de darle una identidad en castellano a la serie Señorita Cometa o de Ultramán y Ultraseven. Seguro lo recuerdan como John Robinson (Guy Williams), de Perdidos en el Espacio; Buck Cannon (Cameron Mitchell), de El Gran Chaparral; el capitán Lee Crane (David Hedison), de Viaje al fondo del mar o el capitán Taylor, alias Charlton Heston de El planeta de los simios.
Y no podemos olvidar al querido Víctor Trujillo, que antes de ponerse la peluca verde, mucho antes, hizo la voz de León O en los Thundercats, también fue Barry Hawk, el narrador en Gordian El Guerrero (Toshi Gordian Gordian Warrior) y ya mucho después hizo las delicias de chicos y grandes como James B. Sullivan, Sully, pues, en Monsters Inc., entre muchos otros adorables y memorables personajes. 
En fin, que el doblaje de voz es mucho más que sincronía y una “buena voz”. Los profesionales de este difícil oficio hacen suyo un personaje que desconocen, reinterpretan cada tono y sentimiento del personaje en la pantalla y le dan vida propia, adaptándolo a la región donde se les pide que hagan el trabajo. Deben darle ritmo de los diálogos, como si estuvieran bailando con una pareja que no conocen, por primera vez, con la idea de ganarse un premio. 
Y si alguien cree que cualquiera puede hacer este trabajo, pregúntenle a Héctor Bonilla o a José Alonso, dos excelentes profesionales de la escena que no supieron qué y cómo hacer delante del atril cuando les llegó el momento y pidieron ayuda elemental de nuestros actores de doblaje, porque eso sí, en Estados Unidos harán las series de televisión y nos burlaremos mucho del doblaje de España, pero en México tenemos a los mejores actores de doblaje del mundo. 
Así que, la próxima vez que vean una película o una serie doblada al español, pregúntense de quién es la voz que están oyendo y traten de ponerle un rostro. Les aseguro que si pudieran verlos, se llevarían una auténtica sorpresa.
Este textote, que quizá muy pocos leerán y que yo estoy reciclando, es un homenaje a Luis Alfonso Padilla, querido amigo que hizo, entre otras, todas las voces de Jim Carrey en Lemonny Snicket y que este mayo de 2012 nos dejó colgados con harto amor y amistad para darle. 
Se fue dos años después que mi papá y nos movió todos los recuerdos, porque se fue de manera muy similar... 
Vaya, pues, para el querido Luis...

martes, 28 de agosto de 2012

¡Ay, las mamás!

"Nos vemos a la salida", soltó cuando iba sentándose, después de que la regañó la maestra. No era la más grande del salón, pero se veía maciza y era ruda.
Mi pecado había sido no soplarle bien la respuesta en la clase de inglés de segundo año de secundaria.  Su pecado era haberse creído que mi apodo era cierto: "enciclopedia ambulante" me decían cada vez que podían y no era un elogio.
En fin, no podía escabullirme de semejante compromiso, me adelanté y me escondí. Llegó con cinco niñas más (la escuela era sólo para mujeres). Si sola me daba miedo, con cinco más definitivamente se me hicieron de chicle las piernas. Pasaron algunos minutos y comenzaron a cansarse de esperar, tomé aire, así fuertemente mi mochila cargada de libros y corrí como loca hasta donde estaba, alcé la bolsa y se la sorrajé en la cara.
No me detuve, seguí corriendo como alma que lleva el diablo hasta mi casa. Lo que pasó con ella no lo sé, pero puedo imaginarlo: era miércoles, no fue jueves ni viernes a la escuela y el lunes llegó con la cara un poco morada, por decir lo menos. Nunca más volvió a meterse conmigo y nunca más volví a pelear (si así se le puede llamar) en la escuela. Eso sí, siempre recé para que su mamá no fuera, nunca, a quejarse con la mía porque se me iba a armar en serio.
Es la primera vez que cuento esta historia. Casi 30 años después, mi mamá no lo sabe y no sé si voy a contárselo ahora, porque estoy segura de que no me voy a salvar de un jalón de orejas, por lo menos... y entonces, además, me habría dado dos o tres zapes y me habría obligado a disculparme con la acosadora. Y me acordé tanto de ella anoche...
***
Empezaba a cuajarme cuando unos gritos destemplados me arrancaron del aletargamiento.
"¡¡¡PERROS!!!, ¡¡¡ANIMALES!!!, ¡¡¡BESTIAS DE SATANÁS, DEJEN DE PELEAR!!!"...
Contraviniendo cualquier precaución, abrí la ventana y me asomé. En la misma acera de mi casa, pero cruzando la calle, un grupo de muchachos se tundía en serio. Eran como 20 chamacos (es un decir, fácilmente tenían más de 20 años, pero menos de 30) dándose hasta con la bolsa, porque la bola incluía a varias jovencitas....
Estaban en lo suyo, partirse la madre, mientras mi vecina gritaba como loca, pero no le hablaba a la patrulla. Ella es mamá, pero ninguno de sus hijos vive allí. Ahora entiendo por qué...
El encontronazo de cruzando la calle seguía a todo y de entre el amasijo de brazos, puños, piernas, cabezas y bolsas se desprendió un muchacho que corrió a apretar el botón de pánico que está en la esquina.
Mi vecina seguía gritando como loca, el joven regresó a la bola y antes de terminar de contar 30 segundos llegó la primera patrulla. Le siguieron otras varias y entre todos separaron a los muchachos.
Mientras varios agentes operaban para apartarlos, uno de los peleoneros se acercó a un agente y metió la mano a la bolsa trasera del pantalón, en un amago de sacar un billete ... Con sus manitas atrás lo tomaron del cinto y lo echaron a la camioneta.
Y empezó el desfile de chamacos: en una camioneta los jóvenes, en otra las jóvenes.
Habían pasado casi 45 minutos de jaleo y sólo cuando estaban detenidos aparecieron algunas señoras a pedir por sus hijos: "ándele, no sea malito, déjelo ir, él es buen muchacho, nunca hace esto, por favor", rogaban las señoras....
Mientras las veía de pedigüeñas, me pregunté por qué no bajaron a llevarlos de las patillas a sus casas y los llamaron al orden; por qué no les pegaron tres gritos para evitar el jaleo, en vez de pedir que los dejaran ir, para que otro día pudieran volver a las andadas...
Y ya si no es mucho pedir, por qué no los llevaron, al día siguiente, casa por casa, a disculparse con los vecinos por no dejarlos dormir (digo, uno trabaja y se levanta temprano y le gusta dormir bien).
***
Y mientras me quejo, me parece de pronto que lo que pasa en mi esquina es un reflejo fiel de lo que pasa en el país, en general...
Algunos metiches nomás miramos, otros gritan desesperados y no hacen nada y las mamás salen a defender a sus chamacos que no supieron educar para que no se metieran en líos...
A propósito, ¿dónde andará la mamá de Genaro García Luna, para que lo saque del rincón donde está escondido y que lo ponga a darnos una explicación por todo lo que pasó el fin de semana (si se puede, mejor por el sexenio) y a disculparse por la mala calidad de su gestión?

lunes, 27 de agosto de 2012

La ironía de apellidarse Armstrong


Ahora con la muerte de Neil Armstrong me acordé de aquello de que el hombre nunca llegó a la luna y que los alunizajes del Programa Apolo fueron simulados.
No, no quiero convencer a nadie de la verdad o falsedad de esos argumentos, pero me parece un buen momento para recordar a todos los detractores que nunca pudieron, con todos sus esfuerzos, quitarle una pluma al gallo de Armstrong. 
Para abrir boca, la Flat Earth Society (Sociedad de la Tierra Plana) afirmó que las imágenes enviadas por los astronautas son falsas, pues muestran una Tierra esférica cuando nuestro planeta… adivine, es plano.
El movimiento Hare Krishna ha publicado artículos en los que sostiene que el alunizaje es imposible, puesto que la Luna está más lejos de la Tierra que el Sol, de modo que los astronautas no podrían haber llegado allí en tan poco tiempo.
Otros sostienen que las imágenes muestran a la bandera ondeando. ¿Cómo es posible, afirman, si no hay atmósfera y por lo tanto no hay viento?
La bandera no ondea. Hay porciones del video de más de dos minutos en los que se ve la bandera totalmente quieta. Cuando se ve sólo una foto, puede parecer que está ondeando, pero los videos demuestran que no es así.
Las sombras muestran que había más de una fuente de luz, es decir, focos en un estudio de grabación. Por supuesto que hay más de una fuente de luz. La Tierra es mucho más grande vista desde la Luna que la Luna desde la Tierra, y además tiene mayor albedo…¡sin contar con que no hay atmósfera que absorba parte de esa luz! Los astronautas estaban iluminados por el Sol, la Tierra e incluso la Luna: aunque no es muy reflectante, sin atmósfera la luz del Sol se refleja lo suficiente en el suelo como para iluminar algo las cosas desde abajo. Además, muchas de las fotos son de gran angular. Puede parecer que las sombras no paralelas demuestran más de una fuente de luz cuando no es así.
Hay imágenes del estudio en el que se grabó todo, con los astronautas en él… y la NASA nunca ha negado la existencia de esa “simulación”. Sospecho que parte de la culpa de que exista este mito está en que alguien vio esas fotos y pensó que la NASA sostenía que eran de la visita a la Luna.
La NASA hace muchas pruebas antes de llevar a cabo sus misiones: cada movimiento está ensayado y entrenado muchas veces, en un entorno lo más parecido posible a la realidad. Las fotos en cuestión están tomadas tiempo antes de la misión, y la NASA nunca ha tenido ningún problema con admitirlo.
Si Neil Armstrong fue el primero en salir del módulo, ¿quién lo filmó a él desde abajo? Ésta es fácil: hay una cámara montada en una de las patas del módulo, como en todos los demás que se han enviado, y hay imágenes de esa cámara.
Y al final esto es sólo porque no dudaría, ni un segundo, que quienes han dicho que el hombre nunca llegó a la luna estén convencidos -dulce ironía- de que Armstrong, al morir, se fue al cielo…

domingo, 26 de agosto de 2012

¡Buena suerte, señor Armstrong!

Este fin de semana, dos Armstrong llenaron los espacios noticiosos: los dos marcaron el inicio de una época; las noticias que los envuelven son una sorpresa.
Por un lado, la sorpresa de que Lance Armstrong fue despojado de sus siete títulos de la Tour de France, después de que venció al cáncer de testículo y que soportó el rompimiento de su relación con la cantante Sherryl Crowe (en realidad no sé si lo soportó o lo aplaudió, pero siempre pone un poco de candombe incluir asuntos del corazón).
El deporte de salir a andar en bici debe tener muchas implicaciones económicas, supongo, porque no me explico de otra manera tan sorpresiva decisión que, vale decir, no es única: la historia se repite, pues.
El affaire Armstrong - Agencia Estadounidense Antidopaje me hizo recodar el caso de Graeme Obree, conocido como el Escocés Volador, quien rompió dos veces el récord mundial de la hora, en julio de 1993 y abril de 1994. La segunda vez, por cierto, el récord se lo arrebató Miguel Indurain algunos meses después.
Obree era conocido por sus posiciones inusuales para conducir la bicicleta y por su "viejo fiel", la bicicleta que construyó con algunas partes de una lavadora.
El caso es que Obree no era del agrado de algunos funcionarios del deporte y la Unión Ciclista Internacional prohibió el uso del Viejo Fiel, hecho en casa, y modificó las reglas de manera absurda, para que Obree no colocara las manos como mejor se acomodaba. Ya después el propio Obree diseñó otra postura que lo colocaba totalmente alejado del manubrio (¿así se llama?) y que también fue prohibida.
Vaya, pues, que la historia demuestra que la competencia más encarnizada en el ciclismo no está en las pistas, sino en el escritorio.
Ojalá Armstrong no padezca la misma enfermedad de Obree -depresión crónica- y que su vida sea llevada -como la de Obree- a una película que tenga mejor suerte que los canales de televisión de paga...
¡Buena suerte, señor Armstrong!

El otro Armstrong

En este caso tengo que robarme la anécdota que más me ha encantado del señor Neil Armstrong, recordado por siempre como el primer hombre en pisar la luna, que lanzó un enigmático mensaje al llegar al satélite natural de la tierra.
Dice la leyenda que el astronauta del Apolo no sólo lanzó su frase famosa (que no voy a repetir porque me cae gorda), sino que después hizo varios comentarios a los otros astronautas de la tripulación y al centro de control y de repente soltó un: "Buena suerte, Mr. Gorsky".
Cuando volvió a la tierra, y en el ambiente de la guerra fría que privaba en la época, Armstrong fue inquirido múltiples veces por el significado de ese mensaje, pero el astronauta se negó a revelarlo.
Ya cansado de sólo sonreír por respuesta, el 5 de julio de 1995, en Tampa Bay, Florida, Armstrong fue nuevamente interrogado por su misteriosa frase y por fin dio una explicación.
El señor Gorsky había muerto y el astronauta sintió que podía, por fin, romper un viejo secreto.
Dicen los que lo cuentan mejor que yo que Armstrong explicó que, siendo niño, mientras jugaba beisbol en el patio trasero de su casa, un amigo lanzó la pelota con tal fuerza que golpeó en la ventana del dormitorio de sus vecinos. Subrepticiamente, el pequeño Neil se coló al jardín y se agachó a recoger la bola mientras escuchaba a la señora Gorsky gritándole a su marido: "¿¡Sexo Oral?!... ¿quieres sexo oral? Tendrás sexo oral cuando el niño del vecino se pasee por la luna".
Vaya a saber si lo dijo o no, y vaya a saber si la aclaración posterior es real o no, pero lo cierto es que me parece delicioso recordar de este manera al otro señor Armstrong, que vaya usted a saber si está caminando por alguna nube o simplemente, como energía, ni se creó ni se destruyó, simplemente se transformó.
¡Buena suerte, señor Armstrong!

jueves, 28 de junio de 2012

Marcar la boleta, como echar un volado

Las elecciones se ganan y se pierden en el cerebro del votante y ni siquiera los propios electores entienden cómo funciona ese órgano y qué hacen los políticos y sus equipos de campaña para activarlo.
El neurofisiólogo clínico Jaime Romano, director de la empresa Neuromarketing, explica que el cerebro tiene tres niveles interconectados: el reptiliano o instintivo -que se formó hace aproximadamente 500 millones de años- en el cual se organiza el comportamiento rutinario; el límbico o emocional, en el que se activan el miedo, el aprendizaje y las emociones; por último, el córtex o cerebro pensante, que es la parte más evolucionada del cerebro humano. Y los tres reaccionan con nuestras preferencias políticas.
De acuerdo con el estudio desarrollado por  el doctor Romano, el voto es más parecido a echar un volado. En los años 80, las neurociencias comprobaron que el sufragio es una decisión basada en métodos no rigurosos.
Ante las urnas, el votante evoca recuerdos, miedos, temores y satisfacciones; la aparente decisión racional de cruzar una boleta, en realidad sólo refleja un sentimiento de aversión o aprecio por un candidato.
Entrar a la mampara “y agarrar una crayolita tiene mecanismos cerebrales que rescatan una cantidad incuantificable de emociones, sensaciones y recuerdos y ni siquiera sabes con qué lo estás asociando. Un logotipo nos puede despertar recuerdos transmitidos por familiares”, explicó Romano.
Conocer este proceso con más certeza fue posible cuando el equipo de científicos que trabaja en en esa empresa realizó mediciones neurológicas para saber qué piensa la gente ante los estímulos que significa la campaña. Los electrodos no mienten: un gorro con sensores que transmiten la actividad eléctrica a una computadora permiten identificar las regiones cerebrales que se activan cuando un individuo recibe un mensaje político.
“Pensábamos hace algunos años que las decisiones se toman de manera racional, pero no sucede así en la realidad sólo 20% es racional y 80% es intuitivo, tiene que ver con lo que guardamos en nuestra mente, aunque no lo tengamos consciente”, comentó.
Con las mediciones “no hay posibilidad de mentir”, aseveró el neurofisiólogo clínico Jaime Romano.

El mensaje debe ser directo

El discurso de los políticos debe ser directo para atrapar la atención del votante, dijo el neurofisiólogo Eduardo Calixto. “Si nos dan un mensaje corto, directo, nos llegan a las áreas del cerebro más primitivas y nos atrapan”, añadió.
Eso parece coincidir con los resultados del estudio aplicado por las empresas Defoe e Inteligencia Pública a 1,600 votantes, en los cuales dedujeron que “a los mexicanos no nos interesa el tema político, parecemos decir ‘hagan lo que quieran, pero no estamos involucrados’”, explicó Marco Cancino, director de Inteligencia Pública.
Yamil Mares, director de Defoe, completó que en sus ejercicios se refirieron a temas estructurales y descubrieron que cuatro de cada 10 encuestados considera que la inseguridad es un tema preocupante y sólo tres de cada 100 piensa que la calidad de la educación es un problema que debe resolverse.
“Cometemos el error de creer que la calidad de la educación es un tópico que le preocupa a la gente, pero eso en realidad la tiene sin cuidado. Puede que nos interese en la ciudad y a un sector de la población con cierto nivel de estudios, pero al grueso le interesa que se resuelvan sus problemas cotidianos”, explicó Marco Cancino.
Eso no es raro en una población que tiene, en promedio, nueve años de estudios y un nivel de educación y aprendizaje deficiente.
“Nuestro nivel de comprensión de los mensajes es muy deficiente y si el candidato que quieras empieza a explicar exactamente cómo va a desarrollar esta o aquella propuesta, ya perdió a su audiencia”, mencionó Cancino.
“Yo no sé si los políticos estén o no asesorados por científicos”, afirmó Eduardo Calixto, pero “cuando una persona que no conocemos nos dice cosas que nos encanta escuchar, prácticamente no lo razonamos, nos promueve el acto hedónico, ególatra. Desde el punto de vista psicológico es un procesamiento del yo y el superyó, pero desde el punto de vista neurofisiológico es la liberación de dopamina, que no te da margen al razonamiento, y quieres volver a tener el encuentro, esas palabras, para tratar de volver a sentirte a gusto como parte de ese proceso que te condicionaron”.
Jaime Romano manifestó: “El cerebro se aleja del displacer, en cambio si las palabras, el tono de voz o la imagen de cierto candidato me provocan placer, reacciona la amígdala, sube información a la corteza frontal y no sé porqué decido votar”.
También influyen los recuerdos. “Si en alguna crisis mi familia perdió la casa y yo lo recuerdo, si perdí un familiar en un hecho de violencia y eso provocó dolor a mis seres queridos, obviamente eso influirá en mi voto sin que yo lo sepa”, afirmó.
Sin embargo, aseguraron ambos neurofisiólogos, esa toma de decisiones involucra también la corteza frontal; por eso, los días de la veda electoral son importantes.
Sí, nuestras decisiones pasan por la amígdala, involucran el sistema límbico y de allí se lanzan al proceso racional. Aunque, advirtió el doctor Romano, “tendremos algunos días sin campañas para analizar, pero la decisión real se toma en milisegundos”.
Entonces, elector, ¿usted ya sabe por quién va a votar?

miércoles, 27 de junio de 2012

Hechos son amores, no palabras

Voy a votar el domingo, sí. Voy a votar después de haber pensado muchas cosas y aun cuando las emociones me ganan.
He conocido a los candidatos, he leído sobre ellos y sé que no hay uno solo de quien no haya razones para quejarse.
He manifestado en repetidas ocasiones mi preferencia por la izquierda y francamente no creo que su candidato sea la opción inmaculada que los fanáticos nos quieren vender.
Es más, sé que su discurso de la república amorosa no es más que una estrategia, una máscara que cubre su verdadero rostro. Sé que su "austeridad republicana" es un mito y que eso de que no va a favorecer a sus familiares es una estafa de lo peor.
Mi papá confiaba en él. Creía en sus palabras a pie juntillas y votó con toda la esperanza en su discurso cuando Andrés Manuel López Obrador buscaba la jefatura de Gobierno del DF.
Esperaba seguir trabajando para su gobierno, pero lo despidieron de la peor manera.
El 15 de diciembre del año 2000 se dio cuenta de que no habían depositado su quincena, fue a la caja de la dependencia de gobierno donde trabajaba (Dirección General de Patrimonio Inmobiliario del DF), sólo para que le dijeran que allí tenían su cheque, pero no podrían dárselo, hasta que pasara por Recursos Humanos.
En esa área le indicaron que estaba despedido, pero que debía firmar una renuncia para que le autorizaran la entrega del cheque. Lo hizo.
Pero si Andrés Manuel había dicho que no despediría a nadie, que todos podrían estar tranquilos, se repetía mentalmente una y otra vez.
¿Cuál fue su pecado? Simple, se negó a firmar un responsiva por la camioneta que le iban a dejar a uno de los hijos del flamante nuevo jefe de Gobierno para que anduviera por la ciudad echando desmadre. Como se negó a firmar por algo que no estaría a su cuidado, le indicaron por dónde estaba la salida.
Afortunadamente era un buen abogado y sabía que los derechos de los trabajadores son irrenunciables y empezó el proceso legal. No pudieron con él, el laudo salió favorable. Nunca intentó cobrar lo que la justicia dijo que debían pagarle, a pesar de los retruécanos que intentó la jefatura de gobierno para desacreditarlo y para negarse a cumplir con su responsabilidad.
Pero no sólo eso, a la mamá del otro hijo de mi papá (ese pecadillo, dirían las abuelas) la despidieron por negarse a que le descontaran una cantidad quincenal que pasaría a la cuenta de Honestidad Valiente y desde donde le pagarían a AMLO un sueldo mensual. Ella se negó, se retorció, no renunció y la acosaron hasta que decidió irse e interponer, incluso, una queja en la Comisión Nacional de Derechos Humanos y en la Comisión de Derechos Humanos del DF. No sé cuál fue el destino de esos procesos legales, porque mi papá murió antes de que concluyeran, pero sí sé que ocurrió.
Como también puedo decir que al hermano de uno de mis amigos más queridos lo despidieron por las mismas razones y que cuando ganó el laudo, el Gobierno del Distrito Federal retrasó por tres años el pago de sus derechos, negándose a cumplir a tiempo lo que había decretado la justicia de la que tanto habla López Obrador.
Así, pues, sí creo que, como dijo Sicilia, es mesiánico y autoritario; lo he visto, le ha pegado directamente a lo que más quiero y ha provocado dolor y desconcierto.
Después de su desilusión con la izquierda, mi papá trabajó con gobiernos panistas y murió pensando que los izquierdistas en realidad son hipócritas. Después de su salida y su demanda, sólo le escuché denuestos para la izquierda que tanto protegió, en la que me crió.
Aun así, creo firmemente que hechos son amores, no palabras, y por eso voy a votar por esa misma izquierda, por ese mismo personaje.
Estoy convencida de que este país necesita probar nuevos caminos, nuevas formas, nuevas estrategias y no creo que el PRI haya cambiado un ápice, ni me ha gustado lo que vi en los gobiernos del PAN, ninguno ha hecho un papel decoroso.
Del Panal y las franquicias familiares que medran del erario, ni hablar.
Sin embargo, tampoco creo que haya fórmulas mágicas ni que los gobernantes sean los únicos responsables de hacer que esta rueda gire. Hechos son amores y creo que si realmente queremos cambiar el rumbo, es responsabilidad nuestra... y sí, esa responsabilidad empieza en la casilla, pero sigue todos los días de nuestra vida, revisando propuestas y haciendo nuestra tarea, pidiendo cuentas e involucrándonos en la vida del país donde vivimos.
La grilla, los manotazos, las marchas no sirven si no van acompañados de la acción, así que, amando realmente este país, repito: hechos son amores, no palabras... ¿ustedes qué van a hacer por el sitio donde viven?

martes, 26 de junio de 2012

¿Es “natural” el juego de suplantación de identidad y desinformación en redes sociales?


 
En estas elecciones, Internet y las redes sociales se convirtieron en territorios codiciados por los estrategas políticos. En ocasiones fueron utilizados como una extensión y complemento de la estrategia política general de motivación y movilización de simpatizantes.
En otras ocasiones fueron utilizados como espacios para la propaganda negra con su dosis de ataques y tácticas de desinformación mediante la difusión de rumores. El uso de esas tácticas alteró la conversación en las redes sociales, generando falsas percepciones sobre los temas de interés.
En los meses recientes Twitter y Facebook se han transformado en nichos para el pensamiento, sentimiento y apoyo político de los internautas. Pueden ser espacios que fomenten mayor interés y participación en el proceso electoral. Sin embargo, los fenómenos de distorsión y las actividades delictivas que se dan en las redes también han hecho sonar timbres de alarma entre algunos académicos.
Ernesto Riestra, profesor de Robótica en la Facultad de Ingeniería de la UNAM, ha denunciado que Twitter, “la red social del pájaro azul” propicia el robo de identidad gracias a la facilidad de hacerse pasar por otra persona (http://miradaregional.com/html/twitter.html), volviéndose un riesgo para el usuario común en cualquier momento, pero especialmente en tiempos electorales.

Autorregulación en Twitter

Twitter está consciente que la proliferación de cuentas apócrifas (con clara suplantación de identidad) perjudica la reputación de este espacio y lo pone en la mira de las autoridades de diversas partes del mundo. Por eso implantó un sistema de certificación de cuentas para personajes conocidos. Sin embargo, sus reglas permiten la aparición de cuentas paródicas. En esas no hay delito, pues existe la obligación de señalar que son cuentas paródicas. Sin embargo, están creadas para que la gente poco informada pueda confundirse. Este tipo de cuentas “suplantan” la identidad de celebridades o políticos para hacer mofa de los originales y generarle a los originales perjuicios al criticar o incluso amenazar en su nombre, o para dejar correr información falsa que genere desorientación y confusión. Este tipo de cuentas aprovechan el tiempo que tardan en reaccionar los propios actores y la facilidad con la que corren esos mensajes.

¿Internet es un sitio sin ley?

A quienes se benefician de las tácticas de desinformación les conviene generar la percepción de que Internet no está sujeto a ningún tipo de regulación. Sin embargo, vale la pena revisar cómo están enfrentando otros países el reto de los delitos cibernéticos.
En enero de 2011, en California, Estados Unidos, entró en vigor la ley SB-1411, que sanciona el robo de identidad en internet con una multa de mil dólares o hasta un año de cárcel.
En Europa, España encabeza el ranking de países europeos con mayor porcentaje de víctimas de robos de identidad on line, según un informe publicado por Eurostat en febrero de 2011: 7% de los españoles afirma haber sido víctima de abuso de información personal y violaciones de la privacidad, frente a 4%, promedio, de la Unión Europea.
La primera denuncia de “suplantación de personalidad”, presentada ante la Agencia Española de Protección de Datos, se remonta a febrero de 2009.
En febrero de 2011, se hizo público que la escritora Lucía Etxebarría había recurrido a la Policía para lograr que Twitter cerrase un perfil falso (pero con su nombre y su foto) desde el que alguien había estado insultando a sus seguidores y lanzando comentarios homófobos, racistas y sexistas.
En el Distrito Federal, en el 2010, la Asamblea Legislativa discutió una iniciativa que penara con la cárcel a quien utilizara una identidad ajena en Internet. Esta reforma implicaría la creación de una policía específicamente dedicada a proteger a usuarios de redes sociales. La iniciativa sigue pendiente de revisión.
En el Senado, Federico Döring (PAN) informó que buscaría la aprobación de una iniciativa que impusiera de uno a cinco años de prisión a quien  suplantara identidad en Internet, pero tampoco se concretó.
El 28 de marzo, la Cámara de Diputados aprobó modificaciones legales para identificar los tipos de delitos informáticos, con lo que se pretende condenar a aquellos que hagan mal uso de la tecnología.
Los posibles delitos que podrían entrar pronto en vigor, van desde el cyberbullying, hasta el hacking y cracking,  ya que si un individuo accede a un sistema ajeno, aunque no haga daños ni modificaciones, sino que sea una simple práctica educativa, será considerado como delito en la reforma al artículo 211 que se explica a continuación:

Tipos de delitos informáticos

Revelación de ‘secretos’: A quien revele, divulgue o utilice indebidamente o en prejuicio de otro, información, conversaciones o mensajes de texto, imágenes o archivos de voz, contenidos en sistemas o equipos informáticos (dispositivos móviles o equipos de cómputo).
Cracking: Acceso ilícito a sistemas y equipos de informática con pena entre 3 y 12 meses de prisión a quien “sin autorización acceda, modifique, destruya o provoque perdida de información contenida en sistemas o equipos de informática”. La pena podría incrementarse en 2/3 partes, en caso que la penetración impida el uso o acceso del sistema afectado.
Hacking: Penetración sin daños con pena de 12 meses de prisión y de 100 a 150 días de multa a quien sin autorización conozca o copie información contenida en sistemas o equipos de informática no protegidos por algún mecanismo de seguridad. Este punto queda un tanto confuso, ya que especifica ‘equipos no protegidos’, por lo que habríamos de pensar que burlar firewalls para tener acceso en modo lectura no esta predefinido como delito, ¿o sí?
Cyberbullying (Amenazas e intimidación a travez de sistemas digitales): Uso de imágenes de otros como forma de chantaje, al que “amenace a otro (…), haciendo uso o empleo de comunicados o mensajes enviados a través de medios o sistemas informáticos o le amenace con divulgar la información, datos o imágenes obtenidas a través del acceso ilícito a dichos medios o sistemas informáticos.
Entre las modificaciones se tipifica el acto de contactar victimas por internet para generar relación de confianza o amistad. Una de las dudas que quedan es si accesar a equipos módem para robarse el internet quedara clasificado como delito.

El artículo 387 del Código Penal Federal destaca que se sancionará a quien suplante una identidad o utilice cualquier tipo de identificación que pertenezca a otro, aunque no especifica que sea a través de internet.  Uno de los argumentos para reformar reciente este artículo destaca que el "robo de identidad es uno de los delitos de cuello blanco con mayor índice de crecimiento en el mundo y en México".
Pero qué es exactamente la suplantación de identidad.
- La suplantación de identidad en las redes sociales ocurre cuando alguien toma el nombre, cuentas o información personal de otra persona para hacerse pasar por ella.
- En ella, los delincuentes aprovechan la confianza y popularidad de las personas en las redes sociales.
- Los responsables de una suplantación de identidad pueden ser avezados hackers contratados para vulnerar los errores de las redes sociales con ataques “phishing” y robar gran cantidad de información personal para cometer actos delictivos.
- Pero también pueden ser usuarios comunes que crean cuentas falsas para actuar bajo el anonimato y hacer daño a terceros.

Reflexiones de Sigrid Arzt, comisionada del IFAI

Ante la proliferación de cuentas falsas en Twitter, la comisionada del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), Sigrid Arzt, afirmó que la seguridad cibernética debe asumirse como una prioridad política nacional.
En la Octopus Conference Cooperation against Cybercrime, organizada por el Consejo de Europa en junio de 2012, la consejera afirmó que los gobiernos carecen de trategias para hacerle frente a estos hechos; sin embargo, destacó que también hace falta educar a la gente sobre los beneficios que puede tener protegerse antes de dar a conocer datos por internet.
Arzt comentó que en México, nueve de cada 10 usuarios de internet facilitan información que los hace identificables y cuatro de cada 10 dan a conocer información sensible.
Sostuvo que prácticas como el cyberbullying, amenazas e intimidación, ciberfraduce, robo de identidad o el phishing demandan que las instituciones eleven sus capacidades y reconozcan las mejores prácticas para proteger a los ciudadanos.
En tres años, según la comisionada, el Centro Nacional de Respuesta para Incidentes Cibernéticos, de la Policía Federal, recibió 13,216 denuncias; en el primer semestre del 2011, abundó, fueron atendidos 3,699 incidentes de seguridad, además de que cerraron 578 sitios web.
Arzt destacó que en México, el número de usuarios de la red rebasó, el año pasado, los 40 millones de más de 110 millones de habitantes, y precisó que el uso de teléfonos de inteligentes para acceder a internet se duplicó en comparación el 2010, al pasar de 26 a 58 por ciento.
El tiempo promedio de conexión a internet, redondeó, es de cuatro horas diarias, periodo en el que, sobre todo, se revisa el correo electrónico y se accede a redes sociales. "En Facebook, 90% de los internautas tiene una cuenta, seguido por Youtube, con 60%; y Twitter, con 55 por ciento".
Sigrid Arzt advirtió que los crímenes cibernéticas son nuevas amenazas contra personas, empresas y gobiernos,
Enfatizó que el nivel de ciberseguridad debe basarse en normas aceptadas en el mundo y que "los gobiernos deben tomar acciones en el ámbito jurídico, siempre compatibles con los derechos fundamentales de los ciudadanos".
En caso de recibir amenazas o si su personalidad es suplantada en Twitter o Facebook, es necesario recurrir a la policía cibernética, que sólo actuará tras una denuncia; también, recomiendan especialistas, es necesario denunciar en las propias redes sociales.


Qué hacer en casos de suplantación de identidad en las redes sociales:

- Trate de ponerse en contacto con el administrador de la red social para que elimine el perfil falso o te devuelva el control sobre el perfil secuestrado por quienes se adueñaron de tu identidad o de tus datos.
- Si esto no funciona, denuncie el caso a la policía cibernética y realice un acta con la presencia de un notario sobre los contenidos de la cuenta, antes de solicitar eliminación de la misma ante el administrador del sitio
- Si el usurpador se ha apoderado fraudulentamente de su nombre y los datos y le compromete en situaciones ilegales peligrosas es necesario denunciar los hechos ante las autoridades para que conste que la identidad ha sido suplantada y no puedan atribuirte los hechos cometidos por el infractor.

Suplantación de identidad en Twitter:

Twitter persigue la suplantación "no paródica", entendiendo como paródicas a aquellas cuentas que, sin provocar confusión, son creadas como broma. Textualmente: "Las cuentas con CLARA INTENCIÓN de confundir o engañar serán suspendidas de permanentemente."
Esto quiere decir que una cuenta no violará la política de usurpación de identidad en Twitter siempre y cuando advierta desde su perfil que se trata de una cuenta parodia, y por supuesto, no haga pensar lo contrario con sus Tweets.
Las cuentas que incumplan estas normas y se creen con ánimo de hacer daño, engañar o confundir, serán suspendidas de manera permanente.

Cómo denunciar la suplantación de identidad en Twitter:

Para esta red social, evitar la suplantación de identidad es uno de los temas prioritarios (en el caso de usuarios muy muy famosos). Una de las primeras fórmulas que Twitter utiliza para evitar la suplantación de personalidades famosas son las cuentas verificadas. Pero algunas veces la verificación de cuentas está deshabilitada.
El sitio de los microblogins tiene un formulario para denunciar una suplantación de identidad, donde se puede elegir progresivamente cada opción:
Twitter 05
Podemos denunciar nosotros mismos la suplantación de identidad o puede hacerlo nuestro representante legal autorizado. Además de los datos lógicos de la "personalidad suplantada" y del suplantador, deberemos justificar dicha suplantación, aportando datos que ayuden a clarificar los hechos.
Una vez hayamos enviado esta solicitud, Twitter se pondrá en contacto con nosotros por correo electrónico y deberemos proporcionar los siguientes datos para que investigue:
1.-El nombre de usuario de quien usurpando la identidad.
2.- nombre y apellidos del denunciante
3.- nombre de usuario en Twitter
4.-Dirección.
5.-Teléfono.
En el mismo mensaje deberemos indicar si no tenemos cuenta de twitter y si deseamos crear una
Si el que denuncia es el representante legal del afectado, deberá incluir:
6.- nombre del afectado.
7.-Nombre de la empresa.
8.- puesto en la empresa.
9.-Teléfono.
10.-Fax.
11.-Dirección web de la empresa.
12.-Correo electrónico de la empresa.
13.-Relación legal con la persona involucrada.

También existe un sitio de contacto con Twitter en:
Twitter, Inc.
795 Folsom St., Suite 600
San Francisco, CA 94107

Cómo denunciar suplantación de identidad en Facebook:

- Vaya al perfil del impostor y dele clic al enlace “Denunciar a esta persona”, en la columna izquierda.
- Marque la casilla: “Este perfil se está haciendo pasar por otra persona o es falso”
- Seleccione el motivo:
“Se hace pasar por mí”
“Se hace pasar por alguien que conozco”
“Suplantación de una figura pública o una personalidad”
“Representa un negocio o una organización”
“No representa a una personal real”

La importancia de la denuncia:

Los casos de suplantación y amenazas en la red son investigados mediante denuncias ciudadanas. Por lo que es importante que nos eduquemos agregando la cultura de la denuncia. Los cibernautas debemos denunciar en el momento de detectar o sospechar de algún delito cibernético cometido en nuestro perjuicio.

Dónde denunciar delitos cibernéticos en la policía federal:

La policía cibernética de la Policía Federal Preventiva recibe denuncias ciudadanas en los teléfonos 01 800 440 36 90 y en el D. F. al 52 41 04 20 y 52 41 04 21 ext. 1151 (fax), al correo electrónico policia_cibernetica@ssp.gob.mx o a través de la aplicación de Denuncia Ciudadana de  http://www.icesi.org.mx/consejos/seguridad_queDondeDenunciar.asp

Recomendaciones

- Mantenga los más altos niveles de privacidad en los perfiles de las redes sociales (Twitter, Facebook, Linkedin, etc.)
- Si alguien pregunta por sus datos personales, piénselo dos veces antes de dárselos a un desconocido
- Cuando realice compras online, asegúrese de que lo hace en los sitios verdaderos, que éstos sean reputados, que sean Webs seguras (https., candado de privacidad, etc.)
- Si recibe una oferta que parece ser demasiado buena para ser real, probablemente sea una estafa
- Intente no llevar consigo varias tarjetas bancarias y nunca lleve encima el nº PIN; memorícelo y destrúyalo
- No permita que ningún camarero, mesero o dependiente se lleve su tarjeta a donde no la pueda ver
- No escriba  su PIN, contraseñas o nombres de usuario en ningún sitio y, si lo hace, guárdelo en un lugar absolutamente seguro
- Revise sus cuentas bancarias con regularidad y avise a su entidad si ve algo raro
- Asegúrese de que el buzón de su casa esté bien cerrado y que nadie accede a sus recibos bancarios, teléfono, luz, agua, etc.
- Si algún recibo no llega, llame para informarse de qué ocurrió.