Subir de peso no es tan fácil como parece. Total, que si todo fuera comer y reposar, cualquiera lo haría.
Cada kilo de más está compuesto de mil dolores, angustias, abandonos, abusos y autocompasión.
Se empieza de muy pequeño y se descubre de qué manera la comida da un poco de alivio. El cuerpo recibe un poco de comida que le agrada y libera neurotransmisores que le indican que está bien, que la comida conforta... Sólo que cada vez hace falta más comida para confortarse y cada vez aumentan los dolores, porque un dolor no es un dolor: cada nueva herida es un eslabón en una enorme cadena que no sólo aumenta de tamaño, sino que cada vez pesa más.
Así, uno va construyendo una pared tras otra de grasa para protegerse y rebotar en el mundo, sin que duela (tanto).
Ese tejido adiposo, además, le permite a uno pegarse a los otros que llegan a la vida de uno. También nos dan la apariencia de un oso de peluche que no puede hacerle daño a nadie. Es un estereotipo: los gordos son felices, son sanos, no se enojan, todo se les resbala. Nada más falso.
¿Cómo se puede ser inmune a las críticas externas, pero, sobre todo, a las internas?, ¿cómo se puede ser feliz si en cada bocado se ahogan las lágrimas? Comer en exceso es como beber en exceso y es muy difícil darse cuenta de qué está ocultando la comida y los kilos.
Y además hay que encontrarse en el camino a aquellos que creen que todo lo saben y lanzan consignas o sentencias. Como el director de la editorial aquella que me dijo que se arrepentía de contratarme porque debió saber que mi sobrepeso era señal de que no sabía trabajar. Además de que era evidente que no sabía controlar mi hormonas.
La contra es que bajar de peso no es tan sencillo como parece. No sólo porque bajar de peso de hecho es difícil: dieta, ejercicio, médico, cambio de estilo de vida, sino porque cada kilo de menos expone cada vez más las carencias.
Me explico: cada vez que la báscula se mueve a la izquierda, es como quitar un trozo de tela de los ojos y ver más claramente quién soy. Quitar el exceso no es como pelar una cebolla, porque no puedo cortarme la cabeza para retirar lo seco y lo que estorba y tampoco es mi intención picarme en trocitos y echarme a una sartén con aceite.
Para quitar el exceso, primero hay que saber con qué se sustituye el vacío. Para los pecados capitales, por ejemplo, existe una virtud que los sustituye. Y sí, antes me sabía todos los pecados capitales con su contraparte, pero hoy los olvidé (¡Qué casualidad, mira tú!)
Un proceso lento, que no puede hacerse con medicamentos ni dejando de escuchar: ¿qué requiero, qué estoy cambiando, cómo voy a cambiarlo y, sobre todo, cómo voy a hacer el cambio para recuperar el equilibrio? Más, todavía, ¿cómo voy a reconocer el equilibrio?
Lo bueno de todo esto, es que me alejé del editor aquel...
martes, 13 de octubre de 2015
lunes, 12 de octubre de 2015
En busca del tesoro perdido
Hace poco más de 20 años un médico general me advirtió que probablemente estaría enferma de la tiroides. Sugirió que visitara a un endocrinólogo y propuso hacerme unos estudios para ir adelantando.
Hace poco más de 20 años nunca había escuchado que alguien padeciera hipotiroidismo o hipertiroidismo; hace poco más de 20 años no conocía ningún endocrinólogo y no tenía idea de dónde buscar.
Hace poco más de 20 años empecé a investigar y descubrí un pretexto maravilloso: subí de 60 a poco más de 90 en menos de 365 días y llegué a los 134 kilos apenas un poco después de que empecé a vivir con Humberto... y empecé a vivir con Humberto hace poco menos de 20 años.
La tiroides me dio el pretexto perfecto: subo de peso, porque padezco hipotiroidismo y mi metabolismo es lento, muy lento. Además, padezco depresión y ansiedad porque la tiroides, esa pequeña mariposa en la base del cuello, me pone el pie con las emociones, porque eso también lo regula la glándula esa.
Fue la zona de confort perfecta: no me muevo, no me esfuerzo, no atiendo, porque todo está en mis glándulas, yo no tengo la culpa.
El hecho es que todo era una suposición, ni siquiera me había hecho los análisis y ya estaba segura de que eso era lo que yo padecía... ¿cómo podía equivocarse el médico general que me había visto dos veces?
Incluso antes de tener un diagnóstico, algún día me harté y fui con una nutrióloga. La báscula se movía hacia abajo con naturalidad... de 100 a 70 en pocos meses. Hasta que dejó de moverse hacia abajo y comenzó a subir. Dejé la dieta, hice trampa, y culpé de todo a la tiroides.
Eché por la borda mi trabajo, casi eché a perder mi relación de pareja... y todo fue culpa de la tiroides. Incluso sin tener la certeza de mi padecimiento, lo instalé en mí como parte de mi sangre y le atribuí todos los males de mi vida.
Golpe al páncreas
La primera vez que alguien me confirmó que padecía de la tiroides me hicieron un escaneo completo del cuerpo. El médico me dijo que mi tiroides tenía problemas y que, además, la zona de mi páncreas y mi hígado estaba inflamada. Me sugirió empezar un tratamiento para ambos problemas y me advirtió: hay que tener cuidado con la zona del hepática, porque puede transformarse en cáncer. Acudí a tres citas más. No era para bajar de peso, sino para recuperar la salud, me dijo el médico entonces.
Poco tiempo después mi papá fue diagnosticado con cáncer de páncreas y yo dejé de ir al médico. No era tiempo para ponerse valiente y empezar a bajar de peso. Era absolutamente necesario mantener el escudo y la guarida de grasa. Y lo mantuve tanto como fue preciso... y más allá.
Si seguía gorda, pues era la tiroides, ¿no? Y si perdía los estribos, pues era la tiroides... y mi papá. Perfecto.
Así, pues, más comida, más rápido... Total, tenía pretexto... Hasta que dejé de tenerlo.
Ansiosita
A la enfermedad de mi papá, probablemente a los últimos meses de mi papá, se sumó un dolor de espalda de mi marido, casi incapacitante, además de una pésima relación con mi jefe inmediato superior.
Es de suponer que yo no podía controlar la enfermedad de mi papá ni el dolor de mi marido, pero la relación con mi jefe... Tampoco. Mi tiroides... y su temperamento... yo, soy inocente, como siempre.
En ese panorama, atendiendo a mi marido y acudiendo a mi trabajo, resolví la comida comprando comida china: un kilo de arroz frito con res, bueno para dos días de alimentación... A menos que no puedas parar de comer y te des cuenta cuando quedan dos granos de arroz en el fondo del bote... Y quieras seguir comiendo.
Din, din, din... se prendió la luz...
Duelo
Al día siguiente de la cremación de mi papá me levanté antes de que amaneciera y fui a correr al parque. No pude llorar en mi casa. Empecé a correr para sacar el dolor, cada vez más profundo, de la pérdida. Correr, pero no dejar de comer... no parecía importar el esfuerzo, no parecía dar resultados. Y cuando parecía empezar a funcionar, no vaya a ser que funcione, empecé a comer más y peor.
Sigo enferma de la tiroides, ¿no? Además me duele la muerte de mi papá.
A mi duelo, se sumó el de mi marido y mi forma de lidiar con él: más comida, menos ejercicio. Más grasa, más ansiedad...
Hasta que el duelo dejó de ser pretexto, pero, después de todo, sigo enferma de la tiroides, ¿no?
Despertar
La ventaja de la noche, es que está en silencio y puedes pensar mejor; además hay pocos distractores y no puedes huir de ti. También está el hecho de que a la oscuridad le sigue la luz.
El malestar de mi marido me dejó un alza de presión y más ansiedad, además de la conciencia de que no tengo ganas de caer muerta como fulminada.
Un médico especialista fue el primer paso: medicina adecuada, seguir la dieta y atender el sonido de mi corazón.
Cómo a cuándo exactamente, no lo sé; pero sé que empecé a tener conciencia de lo que hacía falta para estar bien y que no era viajando en círculos como iba a encontrar el camino.
El trabajo físico, el trabajo espiritual y el trabajo emocional empezaron a actuar en conjunto.
No sé cuánto tiempo llevo en este camino, pero no empezó ayer. No sé cuánto he bajado de peso, pero no busco un número en la báscula.
Por primera vez entiendo la utilidad del escudo de grasa que construí a mi alrededor y por primera vez sé que, además de protegerme, mi abdomen me dio un hogar donde ocultarme.
Este viaje no va afuera, este viaje va al centro. He salido y regresado muchas veces de mi zona de confort, así que por primera vez no temo tropezarme. Sólo espero llegar y encontrar aquello que perdí hace no sé cuánto ni en dónde... aunque esos datos son lo de menos,,,
Hace poco más de 20 años nunca había escuchado que alguien padeciera hipotiroidismo o hipertiroidismo; hace poco más de 20 años no conocía ningún endocrinólogo y no tenía idea de dónde buscar.
Hace poco más de 20 años empecé a investigar y descubrí un pretexto maravilloso: subí de 60 a poco más de 90 en menos de 365 días y llegué a los 134 kilos apenas un poco después de que empecé a vivir con Humberto... y empecé a vivir con Humberto hace poco menos de 20 años.
La tiroides me dio el pretexto perfecto: subo de peso, porque padezco hipotiroidismo y mi metabolismo es lento, muy lento. Además, padezco depresión y ansiedad porque la tiroides, esa pequeña mariposa en la base del cuello, me pone el pie con las emociones, porque eso también lo regula la glándula esa.
Fue la zona de confort perfecta: no me muevo, no me esfuerzo, no atiendo, porque todo está en mis glándulas, yo no tengo la culpa.
El hecho es que todo era una suposición, ni siquiera me había hecho los análisis y ya estaba segura de que eso era lo que yo padecía... ¿cómo podía equivocarse el médico general que me había visto dos veces?
Incluso antes de tener un diagnóstico, algún día me harté y fui con una nutrióloga. La báscula se movía hacia abajo con naturalidad... de 100 a 70 en pocos meses. Hasta que dejó de moverse hacia abajo y comenzó a subir. Dejé la dieta, hice trampa, y culpé de todo a la tiroides.
Eché por la borda mi trabajo, casi eché a perder mi relación de pareja... y todo fue culpa de la tiroides. Incluso sin tener la certeza de mi padecimiento, lo instalé en mí como parte de mi sangre y le atribuí todos los males de mi vida.
Golpe al páncreas
La primera vez que alguien me confirmó que padecía de la tiroides me hicieron un escaneo completo del cuerpo. El médico me dijo que mi tiroides tenía problemas y que, además, la zona de mi páncreas y mi hígado estaba inflamada. Me sugirió empezar un tratamiento para ambos problemas y me advirtió: hay que tener cuidado con la zona del hepática, porque puede transformarse en cáncer. Acudí a tres citas más. No era para bajar de peso, sino para recuperar la salud, me dijo el médico entonces.
Poco tiempo después mi papá fue diagnosticado con cáncer de páncreas y yo dejé de ir al médico. No era tiempo para ponerse valiente y empezar a bajar de peso. Era absolutamente necesario mantener el escudo y la guarida de grasa. Y lo mantuve tanto como fue preciso... y más allá.
Si seguía gorda, pues era la tiroides, ¿no? Y si perdía los estribos, pues era la tiroides... y mi papá. Perfecto.
Así, pues, más comida, más rápido... Total, tenía pretexto... Hasta que dejé de tenerlo.
Ansiosita
A la enfermedad de mi papá, probablemente a los últimos meses de mi papá, se sumó un dolor de espalda de mi marido, casi incapacitante, además de una pésima relación con mi jefe inmediato superior.
Es de suponer que yo no podía controlar la enfermedad de mi papá ni el dolor de mi marido, pero la relación con mi jefe... Tampoco. Mi tiroides... y su temperamento... yo, soy inocente, como siempre.
En ese panorama, atendiendo a mi marido y acudiendo a mi trabajo, resolví la comida comprando comida china: un kilo de arroz frito con res, bueno para dos días de alimentación... A menos que no puedas parar de comer y te des cuenta cuando quedan dos granos de arroz en el fondo del bote... Y quieras seguir comiendo.
Din, din, din... se prendió la luz...
Duelo
Al día siguiente de la cremación de mi papá me levanté antes de que amaneciera y fui a correr al parque. No pude llorar en mi casa. Empecé a correr para sacar el dolor, cada vez más profundo, de la pérdida. Correr, pero no dejar de comer... no parecía importar el esfuerzo, no parecía dar resultados. Y cuando parecía empezar a funcionar, no vaya a ser que funcione, empecé a comer más y peor.
Sigo enferma de la tiroides, ¿no? Además me duele la muerte de mi papá.
A mi duelo, se sumó el de mi marido y mi forma de lidiar con él: más comida, menos ejercicio. Más grasa, más ansiedad...
Hasta que el duelo dejó de ser pretexto, pero, después de todo, sigo enferma de la tiroides, ¿no?
Despertar
La ventaja de la noche, es que está en silencio y puedes pensar mejor; además hay pocos distractores y no puedes huir de ti. También está el hecho de que a la oscuridad le sigue la luz.
El malestar de mi marido me dejó un alza de presión y más ansiedad, además de la conciencia de que no tengo ganas de caer muerta como fulminada.
Un médico especialista fue el primer paso: medicina adecuada, seguir la dieta y atender el sonido de mi corazón.
Cómo a cuándo exactamente, no lo sé; pero sé que empecé a tener conciencia de lo que hacía falta para estar bien y que no era viajando en círculos como iba a encontrar el camino.
El trabajo físico, el trabajo espiritual y el trabajo emocional empezaron a actuar en conjunto.
No sé cuánto tiempo llevo en este camino, pero no empezó ayer. No sé cuánto he bajado de peso, pero no busco un número en la báscula.
Por primera vez entiendo la utilidad del escudo de grasa que construí a mi alrededor y por primera vez sé que, además de protegerme, mi abdomen me dio un hogar donde ocultarme.
Este viaje no va afuera, este viaje va al centro. He salido y regresado muchas veces de mi zona de confort, así que por primera vez no temo tropezarme. Sólo espero llegar y encontrar aquello que perdí hace no sé cuánto ni en dónde... aunque esos datos son lo de menos,,,
martes, 17 de febrero de 2015
Strauss Kahn o el manotazo del gorila
Estupefacta, así me dejó la noticia de que habían
aprehendido a Dominique Strauss Kahn, director gerente del Fondo Monetario
Internacional (FMI), acusado por abuso sexual en condiciones extrañas.
A partir de esa acusación, que no fue probada en Estados
Unidos, surgieron otros señalamientos: una reportera francesa también dijo que
Strauss Kahn había abusado de ella y a éste, se sumó uno más: acusado de
proxenetismo: participó en fiestas para las que contrataban prostitutas.
Las acusaciones contra el francés cayeron en el momento
justo. Nicolás Sarkozy, a la sazón presidente de Francia, no podía sino dar las
gracias por tan sospechosas pero oportunas acusaciones: el economista francés
era un fuerte opositor con quien tendría que contender, porque un sector de
Francia lo quería en la presidencia de la República… Quizá hoy hasta Francois
Hollande daría las gracias y él seguiría tan tranquilo, sin meterse en problemas
y sin volverse el hombre menos popular de la república gala… Pero quiso la
suerte y la tenebra política que así no fuera…
Tras cuatro años de idas y venidas, acusaciones y defensas,
ayer, las prostitutas que los señalaban se desistieron de sus denuncias. Hoy,
17 de febrero, la Fiscalía francesa pidió la "absolución pura y
simple" del ex director gerente del FMI en el proceso por proxenetismo agravado
en el Tribunal Correccional de Lille, norte de Francia
Vale la pena recordar que en 2011 Domique Strauss-Kahn era el
más popular de los líderes políticos de Francia. El ex ministro de Economía se
había convertido en el alto funcionario mejor pagado del mundo –con un salario
básico anual de 461,510 dólares, sin contar primas y gastos de representación–
y se disponía a presentarse como candidato a la presidencia de Francia.
En ese justo momento de placer y gloria, Strauss Kahn fue acusado
de haber violado a una empleada de un hotel de Manhattan.
Durante 6 días, los franceses siguieron el ensañamiento
judicial contra un hombre que querían como una opción después del catastrófico
quinquenio de Nicolás Sarkozy.
Afortunadamente los franceses entienden de política, lo
traen en la sangre, por lo que no tardaron en cuestionar una acusación tras
otra, sin más sustento que los dichos de quienes señalaban. Sondeos de entonces
indicaban que 57% de los franceses no creía en la historia que convertía al ex
ministro de finanzas en de bestia en celo. Empezaron a imaginar escenarios de
manipulación y a preguntarse quién salía beneficiado con este espectáculo.
Sí, el primer beneficiado es fácil: Nicolás Sarkozy. El
francés que llegó a la residencia presidencial mientras su principal rival,
Dominique de Villepin, debía enfrentar acusaciones ante tribunales.
El ataque contra Dominique Strauss-Kahn fue brutal. Mientras
estaba detenido, el fiscal de Nueva York ordenó que la prensa recibiera una
copia del acta de acusación pormenorizada. El francés no tuvo la oportunidad de
hablar de su versión y los medios no tardaron en hacer un espectáculo con los
párrafos del documento.
“El acusado trató de tener, por la fuerza, una relación
sexual anal y oral con una tercera persona; el acusado trató por la fuerza de
tener relaciones vaginales con una tercera persona; el acusado forzó a una
tercera persona a [mantener] un contacto sexual; el acusado retuvo a una
tercera persona; el acusado obligó a una tercera persona a [mantener] un
contacto sexual sin su consentimiento; el acusado, de manera intencional y sin
razón legítima, tocó los genitales y otras partes íntimas de una tercera
persona con el objetivo de deshonrar a esa persona y de abusar de ella, y con
el objetivo de saciar el deseo sexual del acusado.
“Esos delitos han sido cometidos en las siguientes
circunstancias: el que suscribe declara que una persona conocida de los
servicios del fiscal le informó que el acusado 1) cerró la puerta de la
habitación e impidió a la denunciante salir de la habitación; 2) agarró el
pecho de la denunciante sin su consentimiento; 3) trató de retirar por la
fuerza el panty de esa persona y de tocar sus genitales por la fuerza; 4) forzó
la boca de la denunciante a tocar su pene por dos veces; 5) pudo cometer esos
actos mediante el uso de la fuerza física.”
Así, el brillante economista que iba a salvar al mundo de la
crisis financiera en realidad era un infame criminal, ofensor de la moral, un
sátiro con apetitos sexuales que nunca se satisfacen. O en realidad hizo algo
que llevó a Estados Unidos a dar un manotazo.
Y su falta debió ser mayúscula, porque el buen Dominique
tampoco es una blanca paloma. Vaya, en la década de los noventa del siglo
pasado, Domonique Strauss Kahn fue contratado como profesor en la universidad
de Stanford por una señora de nombre Condoleezza Rice. Y sus colaboradores más
cercanos, Pierre Moscovici y Jean-Christophe Cambadelis, se encargaron del financiamiento
del Partido Socialista francés y de la Fundación Jean-Jaures por encargo de la
National Endowment for Democracy, una fachada legal de la CIA. También
trabajaba por la integración de Francia y de Europa en un gran mercado
transatlántico que dejaría el dominio a Estados Unidos.
Y si no fuera poco, Dominique Strauss-Kahn apoyó abiertamente
el proyecto de Israel y trabajó con denuedo para apartar de la escena política
a todo el que cuestionara el proyecto sionista.
Y los franceses, que vieron pasar lo escándalos salpicando a
otros personajes sin reaccionar, en actitud completamente pasiva, tuvieron que
aceptar los reproches, pues, en nombre del respeto a la vida privada, permitieron
que un ofensor sexual, depravado, de apetitos infinitos, llegara a Washington…
tras años antes, sin que nadie se preocupara por indagar sobre sus retorcidos
gustos.
Y si tiene o no retorcidos gustos, pues su mujer, la
estrella de televisión Anne Sinclair, quien fue la periodista favorita de los
franceses antes de decidir acompañarlo a él en su carrera, parece perdonarlo. Durante
la presentación de Dominique Strauss-Kahn ante el juez, Sinclair se mantuvo
firme. Antes, la mujer llegó de París y pagó un millón de dólares de fianza,
además de ofrecer una garantía bancaria suplementaria de 5 millones de dólares,
dispuesta a todo por sacar a su esposo de las fauces de la justicia
estadounidense.
Anne Sinclair llegó a defender a su esposo y darle apoyo
mientras Francia sólo miraba, sin manifestar indignación.
Así, mirando, los franceses se enteraron de que, según las
acusaciones, Dominique Strauss Kahn pasó la noche en compañía de una mujer que
contrató por teléfono y que, para desayunar, violó a la empleada del hotel.
Después se encontró con su hija y de allí fue a tomar un vuelo que lo llevaría
a una reunión con la canciller alemana Angela Merkel, en Berlín. El ex director
gerente del FMI estaba instalado en su asiento del avión de Air France cuando
fue arrestado, 10 minutos antes de despegar.
Según la tripulación del avión, los policías de la Unidad de
Víctimas no pidieron ayuda a las autoridades del aeropuerto, aunque se
arriesgaran a llegar tarde. También hicieron una petición inusual para una
brigada que persigue crímenes relacionados con vicios: solicitaron que se
interfiriera la señal de telefonía móvil, para que el francés no fuera
alertado. Es decir, el tema se trató como un asunto de seguridad nacional.
El sospechoso fue privado de todo contacto con el exterior, sólo
se le permitió contactar a sus abogados, hasta que la juez Melissa Jackson lo
puso en prisión preventiva, cuando volvieron a privarlo de todo contacto con el
exterior. Se explicó la necesidad de la prisión preventiva en el argumento de que
el acusado podía tratar de escapar a Francia, donde Estados Unidos no tiene acuerdo
de extradición. Pero como ninguna precaución parecía suficiente, la juez
decidió enviarlo a la Isla Rikers, una de las mayores cárceles del mundo y una
de las más tenebrosas. Para protegerlo, conste, todo por su bien, lo
mantuvieron incomunicado en una celda individual.
Allí, sin contacto, lo mantuvieron por 10 días. Y en esos 10
días el FMI no tuvo cabeza ni firma autorizada. Durante 10 días, los problemas
del euro y del dólar, la quiebra de Grecia y todos los asuntos económicos quedaron
en suspenso.
Y su caso entró a la congeladora. Entonces hizo llegar su
carta de renuncia al Fondo Monetario Internacional y fue el ábrete sésamo. Al
día siguiente otro juez aceptó su solicitud de libertad bajo vigilancia. Para qué
incomunicarlo si el FMI había recuperado su capacidad de acción.
Por cierto, el segundo abogado de Strauss Kahn, Benjamín
Brafman, no fue a verlo a la cárcel ni llegó a la segunda comparecencia ante el
juez, porque la estrella del colegio de abogados de Nueva York había salido
precipitadamente para Israel…. Probablemente a negociar ayuda para su cliente.
Así, distraídos por los medios, probablemente nadie se dio
cuenta de que las actividades del FMI estuvieron bloqueadas por 10 días, toda
una semana y media.
Y esa parálisis no es gratuita, tiene un trasfondo: En 2009,
el Banco Central de China cuestionó el predominio del dólar estadounidense como
moneda de reserva y propuso la utilización de los Derechos Especiales de Giro del
FMI para asumir ese papel.
En abril de ese año, en la Cumbre del G20 en Londres,
Estados Unidos aceptó que se triplicaran los recursos del FMI y la emisión de
Derechos Especiales de Giro por 250 000 millones de dólares. También aceptó la
creación de un Consejo de Estabilidad Financiera al que estarían asociados los países
emergentes.
La idea se discutió en julio de 2009, durante la Cumbre del
G8 en Italia. Rusia propuso que la moneda de referencia no fuera sólo virtual,
sino que tuviera forma y nombre: los diseños que llegaron a la mesa mostraban, en
una cara, a los 8 jefes de Estado y, en la otra, la divisa Unity in Diversity,
que sería su nombre.
El proyecto fue sometido a los expertos de la División de
Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, quienes analizaron su viabilidad en abril
de 2010 en una reunión con el FMI y el Banco Mundial.
Este proceso debía concretarse el 26 de mayo de 2011,
durante la Cumbre del G8, en Deauville, Francia. Al concluir, el dólar habría
dejado de ser la moneda de referencia y Washington habría tenido que renunciar al
financiamiento de su poderío militar a través de la deuda para consagrarse a su
reestructuración interna.
Aquí entra otro jugador sorpresa a la puesta en escena: el
dinar libio, primera moneda del mundo con su valor garantizado en oro y en Derechos
Especiales de Giro del FMI. En 2000, Muammar Kadhafi había concebido la
creación de una moneda panafricana garantizada por el oro. Pero concretó esa
idea. Así que en 2009 se unió a la propuesta del Banco Central chino y lo
adoptó para su país.
Strauss Kahn había trabajado para la creación de la moneda
que sería referencia, en vez del dólar. Los planes implicaban al FMI y al Banco
Central libio, pues el organismo había decidido basar su moneda, el dinar, en
los Derechos Especiales de Giro. El asunto era importante porque el fondo
soberano de Libia es de los más ricos del mundo, incluso más que el de Rusia.
Durante la llamada Primavera Árabe, cuando Libia empezó con
problemas, Francia y el Reino Unido congelaron no sólo de los fondos de la
familia de Kadhafi, sino también de los fondos del Estado libio. París y
Londres enviaron empleados del banco HSBC a Benghazi para crear un Banco
Central de los rebeldes con el fin de apoderarse de los fondos, golpeando la estructura
que Dominique Strauss-Kahn había venido trabajando.
El arresto de Strauss Kahn parecía entonces parte de una
guerra financiera en la que Estados Unidos hacía todos sus esfuerzos para
seguir siendo referencia, a pesar de los problemas por los que atraviesa su
economía. La decisión de la Fiscalía francesa, de pedir la absolución del
economista francés me llevan a cuestionarme:¿qué valor tiene el honor de un
hombre?
martes, 13 de enero de 2015
El primer spot del PRD
Ante el revuelo que causó a) el spot del PRD utilizando la imagen de Joaquín López Dóriga y b) la molestia que les causó a algunos que el INE decidiera retirarlo a petición de López Dóriga, me permito recordarles que hace tres años Carmen Aristegui pidió que retiraran un spot de Andrés Manuel López Obrador porque utilizaba su voz (la de Carmen), en un comentario vertido al aire sobre el caso Monex... Entonces, en SinEmbargo, Lydia Cacho, defendió: "Claramente, Carmen Aristegui hace periodismo. Ha dedicado su vida profesional a producir reportajes de primera, a dar voz a personas y comunidades que rara vez son escuchadas; fue ella quien desde un enfoque profesional buscó equilibrar el silenciamiento que otros medios hicieron de López Obrador desde las elecciones del 2006 y durante las más recientes. Y Carmen lo hizo no por ser Amlista, como sus detractores han dicho, sino justamente porque es buena comunicadora y tenía gran claridad en la importancia de equilibrar la información y negarse al silenciamiento mediático. AMLO hizo buen uso de esos espacios.
"Aristegui puso el dedo en el renglón hace años cuando se evidenciaron los crímenes pedófilos del padre Maciel y no por ello se convirtió en activista anticlerical. Carmen efectivamente pidió a su equipo reporteril que investigara el caso Monex por ser de interés público, no para defender a AMLO y atacar al PRI, sino para informar al país, y con ello cumplir con la labor profesional de colaborar con la ciudadanía en transparentar los hechos ocurridos para que, eficazmente informada, la sociedad pueda defender sus derechos y a la democracia, si así lo desea.
"Por eso es poco ético que el equipo de medios de Andrés Manuel López Obrador haya utilizado la voz de Aristegui sin su consentimiento. Sacaron la frase sobre Monex y el lavado de dinero del contexto de investigación periodística para convertirla en una consigna política, en spots que no solamente defienden el derecho a una elección transparente, sino que claramente hacen política anti-priísta. Los políticos tienen derecho a hacer política, y deben respetar a las y los periodistas honestos que se abstienen de hacer política por el bien de la propia sociedad.
"Aristegui tiene derecho a proteger su reputación periodística, y vaya que ha demostrado a lo largo de los años, una y otra vez, su ética y congruencia con la honestidad y la transparencia. Ha resistido fuertes golpes del Grupo Televisa, de periodistas y políticos corruptos al servicio del poder. Ella es respetada por millones de personas justamente por negarse a hacer periodismo activista; por dar voz a todas las partes involucradas en los hechos de interés publico. ¿Por qué ahora algunos seguidores de AMLO enfurecen con ella?, esos que justamente se han rebelado durante años contra periodismo electoral al estilo de famosos de Televisa y Milenio. ¿Por qué tanta gente es capaz de decir que un periodista que apoya al PRI es un corrupto y uno que promueve al PRD no lo es? Yo soy de izquierda, pero jamás me he dejado utilizar por ningún político, por ninguno. Así, cuando yo emito mi opinión política como periodista la gente sabe que es mía y de nadie más...."
Más allá de las imágenes use y del hecho de que López Dóriga aparezca o no en el anuncio, acepte o no la difusión y censuren o no el mamotreto, vamos a ver: el guión es malísimo, porque es perfectamente cuestionable, dada la actuación del PRD... El spot cuestiona "nos dicen que hay más seguridad, pero entonces, por qué nos faltan 22 mil"... Sí, la inseguridad está del nabo, pero la Ciudad de México, gobernada por el PRD, no es un paraíso. Además, omiten hablar del caos en Guerrero, y especialmente del caso Iguala, donde los hechos recientes de inseguridad han ocurrido bajo la égida del propio PRD
También cuestionan el avance en la economía, ok, yo no estoy en un lecho de rosas, también me va mal en materia económica, pero ¿con qué cara el PRD habla de la economía?, ¿no fueron ellos quienes impulsaron a Miguel Ángel Mancera, que apoyó a Joel Ortega como director del Metro?, ¿no fue Joel Ortega quien decidió subir a cinco pesos el boleto del Metro, argumentando que todo iba a mejorar e íbamos a sentir que viájabamos en alfombra voladora con su fabuloso aumento?... ¿Eso ya ocurrió?
Ya para terminar, ¿notaron que el final el PRD dice que ahora sí quiere ser voz de la gente? O sea que en todos sus años anteriores de existencia no han sido la voz de la gente, sino la de sus propios interes, digo, ya se sabía, pero es sorprendente que lo reconozcan.
En el último de los casos, mejor es leer entre líneas y darse cuenta de las cuentas de vidrio que nos quieren dejar caer estos zánganos de los partidos políticos, antes que seguir el juego.
"Aristegui puso el dedo en el renglón hace años cuando se evidenciaron los crímenes pedófilos del padre Maciel y no por ello se convirtió en activista anticlerical. Carmen efectivamente pidió a su equipo reporteril que investigara el caso Monex por ser de interés público, no para defender a AMLO y atacar al PRI, sino para informar al país, y con ello cumplir con la labor profesional de colaborar con la ciudadanía en transparentar los hechos ocurridos para que, eficazmente informada, la sociedad pueda defender sus derechos y a la democracia, si así lo desea.
"Por eso es poco ético que el equipo de medios de Andrés Manuel López Obrador haya utilizado la voz de Aristegui sin su consentimiento. Sacaron la frase sobre Monex y el lavado de dinero del contexto de investigación periodística para convertirla en una consigna política, en spots que no solamente defienden el derecho a una elección transparente, sino que claramente hacen política anti-priísta. Los políticos tienen derecho a hacer política, y deben respetar a las y los periodistas honestos que se abstienen de hacer política por el bien de la propia sociedad.
"Aristegui tiene derecho a proteger su reputación periodística, y vaya que ha demostrado a lo largo de los años, una y otra vez, su ética y congruencia con la honestidad y la transparencia. Ha resistido fuertes golpes del Grupo Televisa, de periodistas y políticos corruptos al servicio del poder. Ella es respetada por millones de personas justamente por negarse a hacer periodismo activista; por dar voz a todas las partes involucradas en los hechos de interés publico. ¿Por qué ahora algunos seguidores de AMLO enfurecen con ella?, esos que justamente se han rebelado durante años contra periodismo electoral al estilo de famosos de Televisa y Milenio. ¿Por qué tanta gente es capaz de decir que un periodista que apoya al PRI es un corrupto y uno que promueve al PRD no lo es? Yo soy de izquierda, pero jamás me he dejado utilizar por ningún político, por ninguno. Así, cuando yo emito mi opinión política como periodista la gente sabe que es mía y de nadie más...."
Más allá de las imágenes use y del hecho de que López Dóriga aparezca o no en el anuncio, acepte o no la difusión y censuren o no el mamotreto, vamos a ver: el guión es malísimo, porque es perfectamente cuestionable, dada la actuación del PRD... El spot cuestiona "nos dicen que hay más seguridad, pero entonces, por qué nos faltan 22 mil"... Sí, la inseguridad está del nabo, pero la Ciudad de México, gobernada por el PRD, no es un paraíso. Además, omiten hablar del caos en Guerrero, y especialmente del caso Iguala, donde los hechos recientes de inseguridad han ocurrido bajo la égida del propio PRD
También cuestionan el avance en la economía, ok, yo no estoy en un lecho de rosas, también me va mal en materia económica, pero ¿con qué cara el PRD habla de la economía?, ¿no fueron ellos quienes impulsaron a Miguel Ángel Mancera, que apoyó a Joel Ortega como director del Metro?, ¿no fue Joel Ortega quien decidió subir a cinco pesos el boleto del Metro, argumentando que todo iba a mejorar e íbamos a sentir que viájabamos en alfombra voladora con su fabuloso aumento?... ¿Eso ya ocurrió?
Ya para terminar, ¿notaron que el final el PRD dice que ahora sí quiere ser voz de la gente? O sea que en todos sus años anteriores de existencia no han sido la voz de la gente, sino la de sus propios interes, digo, ya se sabía, pero es sorprendente que lo reconozcan.
En el último de los casos, mejor es leer entre líneas y darse cuenta de las cuentas de vidrio que nos quieren dejar caer estos zánganos de los partidos políticos, antes que seguir el juego.
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