¿Aristegui presiona a EPN para que firme un compromiso?
- Tras una hora de entrevista, Carmen Aristegui hace tres preguntas sobre telecomunicaciones: En la primera, afirma que el tema del canal de televisión está rebasado; en la segunda intenta que Peña Nieto dé su opinión sobre la fusión de Televisa y Iusacell, en la tercera, abiertamente pregunta si Peña Nieto le daría la concesión del canal de televisión a Carlos Slim.
- Enrique Peña Nieto elude responder directamente, pero pone el acento al decir que son temas del interés de la comunicadora.
- El camino de la entrevista se vuelve tortuoso cuando, ante la insistencia, Peña Nieto se declara en contra de los monopolios, "incluyendo en telefonía"
Carmen Aristegui está enojada. Una carta pública, firmada por el presidente de Cámara
Nacional de la Industria de Telecomunicaciones por Cable (Canitec), Alejandro
Puente, la llama “emisaria” de Carlos Slim y “cabildera” de
Telmex y Telcel.
El texto se refiere a la entrevista que el viernes 11 de
mayo la titular de la primera emisión de MVS Noticias le hiciera a Enrique Peña
Nieto.
Puente reclama que en el encuentro se escuchó a una
“cabildera de Telmex y de Telcel” debatir con “el hombre a quien considera va a
ganar las elecciones presidenciales”.
El texto también cuestiona
el interés periodístico de los temas abordados en la entrevista.
En su programa de radio, Carmen respondió que la carta, en
realidad es de Televisa, “sin su firma porque son cobardes, con la firma de un
títere al servicio de la televisora para atacarme con una serie de
estupideces”, dijo. “Es evidente que quien firma este desplegado responde
absolutamente a la televisora“.
La conductora cuestionó “¿qué le dolió a Televisa en todos
estos días, en las últimas transmisiones?, ¿que se tocaran en las entrevistas
con los candidatos presidenciales López Obrador y Enrique Peña Nieto los
intereses de la televisora?, ¿que se hablara de ello en un programa de radio?
“¿O les dolió que se pusiera en el postdebate el tema del
pago a las televisoras de los últimos años por parte de los gobiernos del DF,
del Estado de México, del Gobierno Federal?”
“¿Qué es lo que les dolió?, ¿Que Enrique Peña Nieto el
viernes pasado tuviera que decir “no le debo nada a Televisa”? ¿Que tuviera
Peña Nieto que decir en voz alta que no es producto de Televisa?”
La entrevista
El viernes 11 de mayo Carmen Aristegui esperaba a Enrique
Peña Nieto a las 8 de la mañana, pero el candidato llegó con 35 minutos de
retraso.
Lo que se esperaba como un encuentro ríspido, en realidad no
lo fue. La conductora fue moderada en sus preguntas y dio espacio a que el
candidato respondiera, aunque es cierto que hubo ocasiones en que lo
interrumpió y quiso recobrar el estilo que la caracteriza. Pero no se vio lo
incisivo de las preguntas.
Los radioescuchas incluso escribieron desencantados en redes
sociales: “Aunque les pese, la Ibero le dio mas [sic] batalla a EPN que
#AristeguiLight”
El tema de los gastos en publicidad fue el que, quizá, sacó
un poco el encono. Ante el reto de Andrés Manuel López Obrador, que apenas un
día antes tuvo entrevista con Aristegui, ella tenía que preguntar: “Andrés
Manuel dijo ayer que renunciará a su candidatura si compruebas que gastó más de
mil millones en publicidad durante su gestión, ¿estarías dispuesto a hacer lo
mismo?”
Nada, elusivo con esta pregunta, Peña Nieto se remitió a
repetir las cifras de la cuenta pública entre el año 2000 y el 2005, “que es
cuando el señor López Obrador gobernó en la ciudad de México”, repetía.
El momento ríspido fue precisamente en materia de
telecomunicaciones.
Primero hablaron de televisión. El priísta dijo que
privilegia la competencia para impulsar el desarrollo y lanzó un “Claro que
estoy dispuesto a abrir más canales de televisión”.
Ese tema está rebasado, Enrique, atajó la entrevistadora. Y
dirigió su pregunta a la telefonía celular: “¿Autorizarías que Iusacell y
Televisa se unieran, como eran sus planes, en una compañía de telefonía?” “Mira,
para hablar de temas que A TI TE INTERESAN, tengo que decirte que no tengo
datos técnicos para contestarte si sería viable o no autorizar esa fusión”,
respondió el candidato.
“Si llegaras a la Presidencia”, continuó la conductora, “¿le
darías a Carlos Slim la concesión para tener una cadena en televisión
abierta?”.
“Como te lo he dicho anteriormente”, respondió Peña, “estoy
convencido de la necesidad de impulsar la competitividad para que el desarrollo
económico del país sea sano. En estos momentos no tengo elementos técnicos para
saber si es viable abrir o no una cadena de televisión, pero claro que estoy en
contra de los monopolios, de cualquier monopolio, incluyendo lo que se refiere
a telefonía”.
Sí, en materia de la industria del cable Televisa opera directa
o indirectamente la mayor parte del mercado.
También es cierto que Carmen Aristegui preguntó asuntos que
directamente le competen a Carlos Slim, intentando una respuesta firme de un
candidato a la Presidencia de la República, casualmente del candidato puntero.
El fondo del asunto
Para algunos, Carmen Aristegui es una periodista seria y comprometida con su trabajo.
Para otros, Carmen Aristegui es una mujer que se vendió a los intereses de una empresa y, específicamente, de un empresario.
Para todos debería surgir la pregunta: ¿Por qué no aprovechó la entrevista –ésa y la de los otros candidatos– para preguntar cosas de fondo?
Carmen Aristegui desaprovechó la oportunidad para preguntarle a Enrique Peña Nieto, a Andrés Manuel López Obrador y a Josefina Vázquez Mota cómo van a asegurarse de que el empleo no sea visto como una dádiva sino como una de las múltiples cara de la seguridad social.
No preguntó qué haran los candidatos, si llegan a ser presidentes, para asegurarse de que las empresas que dirigen Emilio Azcárraga, Ricardo Salinas y Carlos Slim dejen de evadir el impuesto sobre la nómina y el seguro social y el infonavit y para que ofrezcan salarios y empleos dignos a la gente.
Cómo van a hacer los candidatos para que esos empresarios paguen los impuestos que deben pagar y dejen de inventar maneras y pretextos para evadir su responsabilidad impositiva.
Sí, el pletio entre Carlos Slim y Emilio Azcárraga es importante; sí, la alianza de Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas es importante; sí, un nuevo canal de televisión, con intereses diferentes es importante.
Pero más lo es que toda la gente tenga un empleo digno... Y ninguno de los candidatos ha hablado de ello: prometen crear más empleos, pero no dicen cómo ni hablan de lo que harán para que los que ya existen estén en condiciones de ley, aunque sea básicas.
Y no se trata, tampoco, de no votar: sino de entender que, votemos por quien votemos, es nuestra responsabilidad recordarle a los políticos que la seguridad social no es negociable.

Un excelente análisis, que además muestra de tu parte un posicionamiento más crítico y honesto que la de nuestra "santísima martir de la libertad de prensa"
ResponderEliminarSaludos estimada amiga