Subí al transporte público, tomé un lugar al fondo, saqué hojas, marcador y me puse a leer. Un poco adelante subió una pareja de adolescentes.
Él usaba el uniforme de alguna secundaria técnica; ella, un vestido rosa mexicano que no ocultaba una barriga a punto de turrón; el ombligo, como cereza de pastel, sobresalía de la barriga.
Se sentaron junto a mí y se tomaron de la mano; ella recargaba su cabeza en él y él le acariciaba la barriga. No hablaban, pero de alguna forma se comunicaban.
Ella, entonces, me pregunto: ¿vienes estudiando? Sí. ¿Qué estudias? Un texto de tanatología y enfermos con VIH . ¿Qué es tanatología..? Le expliqué y soltó ¿Pero no estás ya muy grande para estudiar?
"Tengo 50 años, no sé si estoy muy grande, estoy segura que tengo más años que tú mamá, pero estoy estudiando algo que me gusta", le respondí y le pregunté: "Tú, ¿qué estudias?"
Nada, me respondió, "no estoy estudiando porque estoy esperando que nazca el bebé. Mis papás dicen que no vale la pena invertir más en mí, que mejor van a cuidar a mi hermano y la familia de Felipe lo va a apoyar para que él siga estudiando y nos mantenga".
No dije nada más, pero, de veras, a la luz del revuelo que se ha armado por el hecho de que los niños van a poder usar falda para ir a la escuela y las niñas van a poder usar pantalones, me pregunto: ¿No es más importante que los niños adolescentes reciban educación sexual seria para frenar los embarazos adolescentes?, ¿no tendríamos, como sociedad, que estar haciendo algo para que la historia de estos dos no se repita?
Ustedes, ¿qué están haciendo para impactar en su círculo cercano?
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