viernes, 7 de noviembre de 2014

La tiendita de la esquina

Me estoy volviendo experta en decir buenos días o buenas tardes con una sonrisa en la cara. De camino a mi casa, cuando regreso de la oficina, saludo y me saluda el dependiente de una nevería, la dueña de una garnachería, paso por enfrente de varias tiendas y hasta por un consultorio homeopático.  Todos los dependientes o los empleados son vecinos de mi barrio, y mientras ellos estén seguros y puedan mantener sus negocios abiertos, mi camino será seguro, porque hay gente que me conoce y puede ayudarme. Ya me pasó cuando era niña en la colonia donde crecí. Ahora, por salud económica de mi barrio, he vuelto a comprar en los negocios pequeños que tienen toda l vida intentando sobevivir en esos lares.

Yo solía pagar 13.90 pesos por litro de leche fresca en la tienda de conveniencia que abrieron frente a mi casa... Bueno, en realidad pagaba 14 pesos, porque los jóvenes nunca tenían monedas de 10 centavos para darme mi cambio y se ofendían si se me ocurría pedirlo. "Ni que me fuera a hacer rico con sus 10 centavos", solían responderme.

Un día el litro ya no tenía la etiqueta de 13.90, sino de 14.50 pesos por litro. Tomé el empaque, fui a la caja y marcaron 14.50... pero me quisieron cobrar 15.00 pesos. "Es que no tengo nada de cambio", me dijo la misma persona que antes, al cliente anterior, había dicho: "Pues si no quiere, no se lo lleve, yo no tengo cambio".

Antes de que me cobrara, le pregunté desde cuándo habían subido el precio de la leche y me respondió, amable, como son los empleados del Oxxo, "No subió, siempre ha estado así". Luego, cuando le reclamé los centavos de cambio, fue menos amable (siempre se puede): "Mire, si no lo quiere pagar, no lo compre. Ahora resulta que no se acuerda de los precios y además de todo cree que la quiero robar".

***



Oxxo es una empresa propiedad de Femsa, la misma dueña de Coca-Cola, y es un modelo de negocio muy exitoso. Apenas el 28 de octubre reportó que su ganancia neta subió 7.3% interanual en el tercer trimestre, gracias a mayores ventas, eficiencias y una menor tasa de impuestos (lo cual es raro porque todos los que somos Juan Perro pagamos más impuestos)

Femsa detalló que su ganancia neta fue de 4,806 millones de pesos (unos 358 millones de dólares).

Los ingresos de Femsa aumentaron 13.2% impulsados “por el buen desempeño de sus negocios”, que “junto con eficiencias”, le permitieron elevar sus márgenes de rentabilidad.

Sólo los ingresos de Oxxo crecieron 12.7% apoyados por la apertura de 191 tiendas en el trimestre, mientras que sus ventas comparables —las de aquellas unidades con más de un año en operación— subieron 3.1%, uno de los mejores desempeños del sector.

“A medida que nos acercamos al final del año nos sentimos optimistas de que los datos macroeconómicos favorables que estamos viendo en México finalmente se reflejarán en el bolsillo de los consumidores y que una vez que demos la vuelta a la página de 2014, harán ciclo las presiones provocadas por los impuestos incrementales”, apuntó la empresa en un comunicado.


***


En los hechos, no se puede negar que Oxxo es la más grande y rentable cadena de tiendas en América Latina. Actualmente con un total de 12,395 tiendas en México y Colombia, es el comercializador más importante de productos Coca-Cola y cerveza.
 
Pero tampoco se puede negar que es de las más transgresoras: vende bebidas alcohólicas después de las once de la noche los 365 días del año y no le importa si quien compra es menor de edad. Aunque, seamos honestos, tampoco le interesa a las autoridades, que no atienden las denuncias en la noche y, por tanto jamás clausuran una de estas tiendas. 

Tampoco les interesa si venden alcohol a menos de 300 metros de escuelas primarias, secundarias, o jardines de niños, aunque las leyes indican que no debe haber expendios de alcohol cerca de los centros escolares... Después de todo, poderoso caballero es don dinero.

Es una empresa que roba, porque no son mis 10 o 20 o 30 o 50 centavos, son los míos, más los del señor de atrás, los del niño de antes y los de la señora de dentro de treinta minutos... y no son centavos que se apliquen a una causa, salvo sus propias finanzas. Al final del año, si sumáramos los centavos que Oxxo nos roba, bien podríamos denunciar un robo ante las autoridades, pero si no acuden a las denuncias que pueden atender para detener en flagrancia o no imponen una sanción ejemplar a la empresa por esas transgresiones, pues menos van a procesar una denuncia de robo.


***

Aunque sea difícil de creer, la moneda de 10 centavos es la que más requiere el sistema financiero y cada año el Banco de México tiene que satisfacer la demanda, por lo cual emite 400 millones de piezas.

De acuerdo con Banxico, esta demanda surge debido a que los centavos se quedan en alcancías, ceniceros, cajones o en la basura, por lo que el sistema siempre requiere más.

Casualmente, las autoridades del banco central mexicano están convencidas de que la responsabilidad de que no haya de estas moneditas circulando es de la gente, porque las bota y no se vuelven a usar, entonces los comercios requieren más piezas y las solicitan a la banca. Pese a estas suposiciones, lo cierto es que en el Oxxo, nunca tienen moneditas.

Nada más las moneditas de 5, 10, 20, y 50 centavos equivalen a cinco por ciento del dinero circulante, es decir, alrededor de 600 millones de pesos, por lo que los señores del Oxxo (y nosotros) no tenemos pretexto… aunque sí tenemos límites, pues de acuerdo con la ley, no podemos emplear más de 100 monedas de una misma denominación para realizar pagos, es decir, 100 monedas de 5 centavos, 100 monedas de 10 centavos o 100 monedas de pesos y 100 monedas de 10 pesos.

Las autoridades monetarias creen que es indudable que las monedas de centavos desaparecerán en el futuro, principalmente por el desuso.

***


El sistema de negocio de las tiendas Oxxo no ha sido bueno para las tiendas de abarrotes a la vieja usanza, que permitían el flujo de dinero entre más familias y generaba un ambiente seguro en las colonias.
Oxxo es un sistema de negocios impulsado con durante el sexenio de Vicente Fox, cuando Femsa se tomó en serio la tarea de changarrizar al país y lo aplicó a su propia versión.

Estudios de cámaras de comercio indican que por cada tienda Oxxo que abre y emplea a seis personas, desaparecen 35 tiendas de abarrotes en un radio de cinco kilómetros, y medio centenar de dependientes de dichas tiendas se queda sin empleo.

En datos duros, cada vez que un Oxxo abre, las ganancias de las tiendas de abarrotes cercanas disminuyen hasta 40 por ciento. Al cabo de pocos meses al menos 12 de esas tienditas cierran porque no pueden competir con las tiendas de autoservicio. Familias que viven del autoempleo se quedan sin ingresos.

Así, pues, aunque en la tiendita de la esquina compres los mismos productos que en el Oxxo y el dinero termine, de cualquier manera, en Femsa,  te invito a que vayas a la tienda de abarrotes y le des la espalda al Oxxo. 

Me parece que va siendo momento de rescatar la economía de barrio y dejar de pegarnos de patadas en las piernas. 

Yo, por lo pronto, espero que me toque seguir saludando por mucho tiempo a mis vecinos en sus negocios.